El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió este martes sobre la posible comisión de crímenes de guerra en la Franja de Gaza, tras la paulatina exhumación de restos humanos bajo las estructuras colapsadas por las incursiones y bombardeos de las fuerzas armadas israelíes.
El organismo internacional señaló que la recuperación de familias enteras enterradas bajo los escombros de la Ciudad de Gaza representa apenas una fracción del impacto real, en medio de denuncias por la destrucción deliberada de evidencia forense e impedimentos operativos sobre el terreno.
Cifras de la Defensa Civil Palestina indican que entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026 se han recuperado más de 630 cuerpos bajo edificaciones destruidas, mientras que el registro de personas desaparecidas sepultadas por los colapsos supera las 8 mil víctimas.
El jefe de la oficina del Alto Comisionado en los Territorios Palestinos, Ajith Sunghay, denunció que las acciones militares israelíes obstaculizan las labores de rescate e identificación mediante acciones directas y restricciones logísticas.
El despliegue de maquinaria pesada sobre áreas con restos humanos sin protocolos de preservación, el bloqueo al ingreso de personal especializado y herramientas de identificación forense, la prohibición de entrada a investigadores internacionales para la recolección de pruebas, un ritmo de recuperación que requeriría hasta una década para concluir las exhumaciones.
«La exhumación de restos de familias enteras en sitios pulverizados por ataques reaviva la preocupación sobre la comisión de crímenes de guerra. Es urgente preservar las muestras biológicas y la información forense», sostuvo Volker Türk.
Las operaciones militares israelíes se desencadenaron tras la incursión del grupo islamista Hamás el 7 de octubre de 2023, la cual dejó 1,221 víctimas mortales en territorio israelí.
Desde el inicio de las hostilidades, los bombardeos e incursiones en el enclave palestino han causado la muerte de más de 73 mil personas —incluyendo más de 1,350 fallecimientos registrados tras el acuerdo de cesación del fuego alcanzado el pasado octubre—, según datos del Ministerio de Salud local validados por la ONU.



