Se cumplen 12 años del derrame de 40,000 m3 de solución acidulada de sulfato de cobre en el Arroyo Tinajas del Municipio Cananea, Sonora, provenientes de las instalaciones de la Empresa Buenavista del Cobre, subsidiaria de Grupo México y afectó a toda la región del Río Sonora.
Lo anterior implicó una zona potencialmente afectada de 271.6 km lineales del cauce del río. Algunas personas y animales tuvieron contacto directo con las aguas contaminadas, por lo que se decretó que se cerraran un total de 322 pozos y norias localizadas a una distancia menor de 500 metros de margen del río
El Gobernador de Sonora Alfonso Durazo Montaño en el marco de las acciones para la remediación del daño, este miércoles encabezó la colocación de la primera piedra Hospital de la Región del Río Sonora en Ures, junto a la procuradora federal de protección al Medio Ambiente Mariana Boy.
“Estamos trabajando en el tema del agua, nos falta todavía ahí dar un paso, pero estamos a punto de cerrar, para que la atención de todos los temas pendientes históricos del Río Sonora, queden integralmente resueltos”.
Los avances han sido lentos, considerando que el derrame sucedió desde el 2014, han expresado algunos residentes del Río Sonora, como es el caso de Elda Lucina León Contreras quien vive en Banámichi.
León Contreras señaló que no se publicaron los estudios que se hizo a la calidad del agua, tampoco la empresa minera ha cumplido con los acuerdos de la reparación de daño, con falta de hospitales en demás partes del río y las plantas potabilizadoras, por mencionar algunos ejemplos.
“Aquí estamos, aquí estaremos y mientras tengamos vida, no es mucha, pero si vuelvo a nacer y me vuelve tocar luchar por mi tierra, mi territorio y mi gente, por la salud, yo lo voy a hacer, estamos todos con la misma postura para la lucha”.



