La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia ha definido el escenario preliminar del próximo periodo gobernante. Con el escrutinio de las mesas de votación concluido, el candidato de la derecha por el movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, se impuso en la contienda al obtener el 43.74% de los apoyos, equivalentes a 10 millones 361 mil 499 sufragios.
En la segunda posición se ubicó el aspirante oficialista del Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien alcanzó el 40.90% de la votación con 9 millones 688 mil 361 sufragios. La diferencia entre ambos contendientes se fijó en 673 mil 138 votos. Debido a que ninguna de las plataformas consiguió el porcentaje requerido por la ley para ganar en esta primera etapa, la Registraduría Nacional confirmó que los ciudadanos deberán regresar a las urnas en un balotaje programado para el próximo 21 de junio, con el fin de definir al sucesor de Gustavo Petro para el periodo constitucional 2026-2030. La candidata Paloma Valencia quedó fuera de la competencia al situarse en el tercer puesto con el 6.92% de los sufragios, equivalentes a 1 millón 639 mil 685 votos.
Abelardo de la Espriella, abogado penalista y empresario de 47 años, incursiona por primera vez en la política electoral tras desarrollar su trayectoria en el sector privado, donde lideró firmas legales y representó a figuras públicas y empresariales. Su plataforma, de ideología ultraderechista, promueve valores conservadores, la reducción del aparato estatal y el recorte de regulaciones, siguiendo enfoques de mandatarios como Javier Milei o Donald Trump. En materia de seguridad, propone combatir directamente al narcotráfico, rechazar la continuidad de la política de «Paz Total» y aplicar un modelo estricto inspirado en la gestión de Nayib Bukele, el cual incluye la intensificación de operativos militares y la construcción de diez prisiones de gran escala. Su fórmula vicepresidencial es el economista José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda en el gobierno de Iván Duque.
Por su parte, el senador Iván Cepeda, de 63 años, cuenta con estudios de Filosofía en Bulgaria y una maestría en Derecho Internacional Humanitario en Francia, habiendo recibido reconocimientos internacionales por su labor en derechos humanos. A diferencia de Gustavo Petro, Cepeda no formó parte de agrupaciones armadas como el M-19 y construyó su carrera desde los movimientos sociales y el Congreso, siendo articulador de diálogos con las FARC y el ELN. Su campaña se enfoca en la entrega de un millón de hectáreas de tierra, la ampliación de subsidios para adultos mayores y el endurecimiento de penas contra la corrupción estatal. Lo acompaña como fórmula vicepresidencial la líder indígena y senadora Aida Quilcué.
El desenlace electoral desató un fuerte cruce de declaraciones luego de que el presidente Gustavo Petro utilizara su cuenta en la red social X para rechazar los datos del preconteo informativo. El mandatario argumentó que las cifras no son vinculantes, denunció una supuesta inconsistencia de 800 mil cédulas respecto al censo y afirmó que los algoritmos del software de conteo y escrutinios fueron variados presuntamente en tres oportunidades durante la última semana. Ante esto, Petro aseguró que solo aceptará los resultados que emitan las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República.
En respuesta a los señalamientos del Ejecutivo, el registrador nacional Hernán Penagos defendió la transparencia del proceso afirmando que «el conteo fue impecable». El funcionario aclaró que el censo electoral se cerró desde el pasado 30 de abril y fue entregado a las campañas para su consulta, precisando además que en el sistema informático no se manejan números ni cédulas de ciudadanía, sino que se emplea exclusivamente para consolidar los datos provenientes de las mesas de votación.



