Con la llegada del verano, en Sonora aumenta la presencia de víboras, arañas, alacranes e insectos, por lo que especialistas recomiendan a la población extremar precauciones para evitar picaduras y posibles complicaciones de salud.
Alf Enrique Meling López, profesor investigador del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (Dictus), explicó que las lluvias y las altas temperaturas favorecen la aparición de estos animales venenosos, tanto en zonas urbanas como rurales de la entidad.
«Desafortunadamente estamos en un núcleo rojo de animales venenosos a nivel mundial. Sonora está más o menos al mismo nivel que Australia; tenemos muchas especies que pueden ocasionar desgracias y hay muchos animales a los que sí les tenemos mucho miedo y otros peligrosos que pasan desapercibidos, como las hormigas y las abejas», comentó.
El investigador señaló que en Sonora se registran entre 600 y 800 casos de picaduras de alacrán al año; sin embargo, entre mayo y septiembre se observa un incremento en estos incidentes, siendo agosto el mes con mayor incidencia.
Finalmente, recomendó mantener limpios los espacios dentro de las viviendas, fumigar cuando sea necesario y mover periódicamente muebles u objetos acumulados para reducir la presencia de animales ponzoñosos.



