Durante el mes de marzo, los ingresos por remesas provenientes del exterior alcanzaron los 5,394 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual del 4.9% en comparación con el mismo periodo de 2025, según informó el Banco de México (Banxico).
Este flujo no solo marcó una recuperación tras un inicio de año moderado, sino que se posicionó como el monto más alto en lo que va de 2026, superando el umbral de los 5,000 millones de dólares que no se alcanzaba desde diciembre pasado.
En el acumulado del primer trimestre del año, las remesas sumaron 14,457 millones de dólares, un avance del 1.4% respecto al año anterior. La gran mayoría de estos recursos, el 99%, ingresó al país mediante transferencias electrónicas, mientras que el efectivo, especie y las órdenes de pago representaron apenas el 1% restante. Por otro lado, los egresos por remesas enviadas desde México al extranjero crecieron un 9.8% anual, situándose en 100 millones de dólares durante marzo, lo que dejó un superávit en la cuenta de remesas de 5,294 millones de dólares.
Al convertir los dólares a moneda nacional y ajustar por la inflación, las remesas registraron una caída anual del 12.4% en términos reales. Esta disminución se atribuye principalmente a la apreciación del 12.4% del peso frente al dólar, lo que reduce el rendimiento del dinero al ser cobrado en México.
Finalmente, el reporte de Banxico detalla que, en el flujo de los últimos doce meses (abril 2025 – marzo 2026), el monto acumulado de ingresos por remesas ascendió a 61,979 millones de dólares. Aunque las cifras mensuales ajustadas por estacionalidad mostraron un crecimiento del 1.2% en los ingresos, la persistente fortaleza de la moneda local continúa limitando el beneficio real para los hogares beneficiados, quienes recibieron menos pesos por cada dólar enviado a pesar del incremento en el volumen total de divisas.



