Las altas temperaturas no solo representan un riesgo para la salud física, sino también para el bienestar emocional, advirtió Antonio Noriega Escalante, director de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud de Sonora.
El especialista explicó que el calor puede incrementar la irritabilidad, el estrés y la ansiedad, además de dificultar la concentración, debido a las respuestas biológicas que provoca el organismo ante las elevadas temperaturas.
«A diferencia de otros climas, el calor pone a las personas en una condición de mayor irritabilidad, no solo por la sensación que genera, sino porque al parecer existe una respuesta biológica que aumenta los niveles de cortisol», explicó.
Ante esta situación, recomendó mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol, usar ropa ligera y permanecer en lugares frescos. Asimismo, señaló que si los cambios en el estado de ánimo persisten, es importante buscar atención profesional.



