Con la importancia de ser considerado el primer centro regional que concentro la mayor cantidad de población o asentamiento humano en Sonora, las arqueólogas e investigadoras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), continúan trabajando en el Centro Arqueológico de Trincheras.
La arqueóloga Elisa Villalpando explicó que esa región se conoce oficialmente desde finales del siglo XVII, y se ha trabajado en la zona, desde finales del siglo 19 y principios del 20 en sus vestigios.
“De hecho hasta el 2006 fue cuando se decidió que se podía abrir el sitio para visita pública y fue cuando empezamos a trabajar para la infraestructura para la visita, fue cuando se hicieron investigación y acondicionar espacios, restituyendo algunas terrazas sobre el sendero que comunica todo lo que es la ladera norte del cerro, desde el 91 hasta nuestros días hemos estado trabajando en ese lugar”, dijo.
Explica también que en esa región es donde se concentró mayor población y el cerro Trincheras se consideró, en su momento, como la capital de todas las aldeas que se constituyeron en aquellos tiempos, previa a la llegada de los europeos conquistadores, desde la costa hacia los valles de Magdalena, Altar, un poco al norte de la frontera con Estados Unidos y hasta el área que limita con los ancestros de los Seris, conocida como la costa central.
La arqueóloga Elsa Villalpando contó que esos habitantes ancestrales, utilizaron toda la ladera de un cerro volcánico muy visible en el valle, construyendo terrazas con las mismas piedras del cerro a fines del siglo 17 y que se llamó por ello, cerro de Trincheras, en el sentido militar.
Allí mismo, indicó, aprovecharon el cauce del río para sembrar sus cultivos, mediante infraestructura de canales para atraer el agua de lluvias, sin que fuera una posibilidad de que se inundará la parte plana donde ellos habitaban sobre el cerro, además de ejercer un dominio visual para su seguridad.
Por ello, es importante destacar lo valioso de esa zona arqueológica de la que los sonorenses han cuidado y disfrutado por muchos años, concluyó.



