Es la floración de la primavera que se da en el monte y en ciudades, lo que incrementa la presencia de abejas y no tanto la temporada de calor, explica el apicultor Gerardo González, lo que no significa que se incremente el riesgo de agresiones a personas.Señala el integrante de la Asociación Ganadera Apícola Local del Sur de Sonora Porfirio Galindo que las abejas, hoy protegidas, tienen los panales y colmenas llenas de miel.
Agregó el apicultor González que por haber más movimiento de abejas, que emigran en busca de crear otro panal, puede haber más riesgo de picadura para las personas, por lo que, lo más recomendable es retirarse de donde están ellas, aunque cuando van volando en enjambre, no pican ya que van cargadas de provisiones que tomaron de su antiguo panal, es decir llenan su estómago de miel o polen, y por lo tanto no pueden doblarse para picar.
“Cuando una abeja ataca, señala, es cuando están cerca de tu casa en algún árbol, polín, alguna escuela o tejaban, y se les trata de alejar”, explicó.
Finalmente, comunicó que en Sonora, la apicultura es una industria importante, con miel de la floración del mezquite y que es un producto muy buscado en México y otras partes del mundo. [image: image.png]




