Por Nassim Molina
Con la llegada del otoño, el pasado 22 de septiembre, finalizó la temporada de verano y, con ello, el arribo de una nueva estación con cambios significativos en el clima y la naturaleza, afirmo Pablo Loera González, responsable del Área de Astronomía de la Universidad de Sonora.
Precisó que el fenómeno astronómico se da cuando el sol cruza el Ecuador Celeste y pasa del hemisferio celeste norte al hemisferio celeste sur, marcando el final del verano así se tendremos el mismo periodo de iluminación diurna y noche.
Los equinoccios, así como los solsticios, dijo, son parte de los ciclos por los que pasa la tierra, definidos por la orientación y posición que tienen respecto al sol.
“Tanto el periodo orbital como la inclinación del eje que tenemos, en nuestro planeta, nos dan estas pautas, en nuestro calendario que está basado en el año Solar”, explicó el especialista.



