El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que visitará la ciudad de Nueva York durante su próximo viaje a Estados Unidos, desestimando las advertencias formuladas por el alcalde Zohran Mamdani, quien planteó públicamente la posibilidad de arrestarlo por la orden de detención dictada en su contra por el Tribunal Penal Internacional (TPI).
Durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, el mandatario israelí rechazó la postura de la administración local —la cual carece de facultades legales para ejecutar mandatos del tribunal internacional— y sostuvo que mantendrá su agenda de trabajo en territorio estadounidense.
“Primero que nada, voy a Nueva York. Voy a decir la verdad frente a este funcionario electo que escupe odio… Está enfrentando a un grupo de neoyorquinos con otros. Los está volviendo contra los judíos de Nueva York. Quiero decir, ¿qué estamos, en los años 30? Tanto odio. Tantas mentiras” señaló, Netanyahu.
Posteriormente, a través de un mensaje en video difundido en sus redes sociales, el primer ministro vinculó el discurso del alcalde con un incremento en las agresiones de carácter antisemita, citando un reciente ataque con arma blanca contra un ciudadano judío en la ciudad. En su mensaje, Netanyahu acusó a Mamdani de incitar al odio, justificar las acciones de Hamás tras los ataques del 7 de octubre de 2023 y generar un entorno de inseguridad para la comunidad judía local.
Por su parte, el embajador de Israel ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Danny Danon, confirmó que la visita del premier está programada para el mes de septiembre con motivo de la Asamblea General del organismo internacional, garantizando que el mandatario participará en las sesiones y retornará a su país sin contratiempos.
El viaje se dará en el marco de la orden de aprehensión emitida por el TPI contra Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en la Franja de Gaza, conflicto que, según cifras de las autoridades sanitarias locales, ha dejado más de 73,300 palestinos fallecidos tras las operaciones militares desencadenadas por el ataque de Hamás que dejó 1,200 muertos y 250 personas secuestradas en territorio israelí.



