Al menos 64 personas perdieron la vida y 58 resultaron heridas de diversa consideración tras una colisión de alto impacto entre dos trenes de alta velocidad registrada la mañana de este miércoles en la provincia de Toledo, al sur de Madrid. El siniestro ocurrió en el punto kilométrico 118 del trayecto entre las poblaciones de Mora, Orgaz y Urda, involucrando a unidades de las compañías Renfe e Iryo.
De acuerdo con el informe proporcionado por el presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de los fallecimientos confirmados de manera preliminar, 40 corresponden a pasajeros del convoy de Iryo y 24 al tren AVE de Renfe. Las autoridades locales y los servicios de rescate continúan los trabajos de desescombro e inspección entre los restos de los vagones con el apoyo de brigadas caninas, por lo que no se descarta que la cifra de víctimas mortales pueda incrementarse conforme avancen las labores en el sitio del accidente.
«Es una tragedia sin paliativos. Lo siento muchísimo por las familias y por toda la gente afectada. Los equipos de emergencia y bomberos continúan trabajando en la zona para remover los amasijos del vagón y atender la emergencia», declaró visiblemente conmovido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, detalló que el accidente se produjo a las 08:54 horas locales (07:54 GMT). La unidad AVE de Renfe, que transportaba a 378 pasajeros con destino a Sevilla, embistió por la parte posterior al tren de la compañía Iryo —que llevaba a bordo a 174 personas, entre ellas un bebé— mientras este último se encontraba detenido sobre la vía.
Derivado del colapso, la compañía Renfe anunció la suspensión total de la circulación ferroviaria de alta velocidad en el corredor que conecta a la capital, Madrid, con la provincia de Ciudad Real y la región de Andalucía. Para atender la contingencia, el Ministerio del Interior desplegó efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), apoyados por brigadas de bomberos, tres helicópteros medicalizados y unidades de cuidados intensivos móviles (UVI).
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se dijo consternado por la magnitud del accidente y procedió a suspender su agenda oficial para coordinar el operativo de respuesta junto a las administraciones involucradas. Por su parte, el rey Felipe VI transmitió el pésame de la Casa Real a los familiares de los fallecidos, en tanto que figuras de la oposición, como el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, expresaron su preocupación por el estado de la infraestructura ferroviaria. En el ámbito internacional, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el mandatario francés, Emmanuel Macron, enviaron mensajes de condolencias a la nación española.
La tragedia ocurre en un contexto de alta sensibilidad política, en plena contienda previa a las elecciones generales fijadas para el próximo 29 de noviembre, y a diez meses de otro grave accidente ferroviario registrado el pasado 18 de enero en Adamuz, Andalucía, hecho que cobró la vida de 46 personas y reactivó el debate sobre el mantenimiento y la seguridad en la red de alta velocidad del país.



