La instrumentalización de la ley como arma de control social es una realidad desde que inició la segunda administración del actual presidente Donal Trump.
Desde sus promesas de campaña, el mandatario ya prometía acciones concretas en contra de los migrantes ilegales, amenazando con hazañas como «la deportación masiva mas grande de la historia», y así librar al país norteamericano de «los criminales mas peligrosos».
¿Qué tan cierto es esto?
Aunque el presidente ha negado múltiples veces las acusaciones de ser racista, la realidad dice lo contrario. Las campañas del máximo gobernante han estado conducidas por racismo, sexismo y xenofobia, puntos que han motivado un alza en la violencia ocasionada por los prejuicios en contra de minorías, no solo por parte de ciudadanos, de igual manera por parte de miembros de policía y otras instancias gubernamentales dedicadas a la seguridad.
Por motivos raciales, la ley que fue creada para servir y proteger, esta siendo utilizada como castigo, tan solo en lo que va del 2025 los arrestos de ICE (immigration and customs enforcement) han aumentado exponencialmente con un Incremento repentino. Las detenciones de inmigración a nivel nacional promediaron alrededor de 300 por día a lo largo de 2024. Después de la inauguración de Trump en enero, los arrestos se duplicaron casi de la noche a la mañana a aproximadamente 600 por día, y luego aumentaron nuevamente en mayo, alcanzando más de 1,000 por día en junio.
Cifras Totales 2025
En lo que va de 2025, ICE detuvo a más de 236,000 inmigrantes indocumentados y deportó a 207,000 personas.
El alza en las detenciones está motivada por múltiples factores, principalmente funcionarios de alto nivel del DHS (Department of Homeland Security) que ordenaron a ICE intensificar sus tácticas para arrestar a 3,000 personas por día, o 1 millón por año, una meta que el subsecretario de personal de la Casa Blanca, Stephen Miller, estableció.
De igual manera, la organización misma presenta un ingreso masivo de nuevos reclutas, al 7 de noviembre de 2025, ICE recibió más de 200,000 solicitudes de estadounidenses que deseaban unirse para ayudar a arrestar y remover a «los peores delincuentes ilegales». Dicho ingreso masivo está motivado por incentivos para atraer personal, que incluye un bono de contratación máximo de hasta $50,000. Otros beneficios incluyen opciones de pago y condonación de préstamos estudiantiles, y paga por disponibilidad para agentes especiales.
La gran cantidad de solicitudes demuestra el interés del público estadounidense en unirse a la agencia, en el marco de la promesa del presidente Trump de llevar a cabo la «mayor deportación masiva de la historia».



