Por Fátima Parra
El Día de Muertos es una tradición mexicana que trasciende en el tiempo, generación tras generación, tal y como lo constatan hermosillenses con sus opiniones y acostumbradas visitas a los panteones.
El ciudadano Luis Enrique Félix mencionó que cada año, en esta fecha y en diferentes temporadas del año, asiste al Panteón Yáñez a visitar las tumbas de sus familiares, lleva flores y, en compañía de su esposa, hace una oración recordando a sus seres queridos.
“Es una tradición muy hermosa de los homenajes póstumos que le hacemos a los familiares, porque muchas veces no los tratamos como debe de ser en su vida, entonces existe este día histórico y simbólico”, expresó.
De igual manera, Carmen Castro mencionó que la celebración de Día de Muertos es una tradición muy arraigada en su familia, inculcada por su madre, a quien hoy lleva flores al panteón cada 2 de noviembre y en diferentes fechas del año.
“Venimos toda la familia, somos 10 hermanos. Para nosotros es importante celebrar el Día de Muertos, recuerdo que cuando éramos niños mi mamá nos traía al panteón, pasábamos todo el día”, detalló.
María Belén Gastélum comentó que comparte esta tradición con hijos, sobrinos y nietos, ya que es una de las más importantes tradiciones hechas para recordar a los seres queridos que ya no están.
“Visito el panteón en diferentes fechas del año, pero sí, el día 2 es tradicional para nosotros venir a visitar a nuestros seres queridos”, explicó.



