Una nueva publicación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha encendido el debate diplomático tras sugerir nuevamente la integración de Venezuela como el estado número 51 de la unión americana.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario difundió un gráfico del mapa venezolano con el fondo de la bandera estadounidense, sumando una vez mas a la retórica que comenzó tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado por fuerzas militares estadounidenses.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó la posibilidad de una anexión. Rodríguez subrayó que la identidad nacional venezolana está cimentada en su independencia, calificando la idea como algo que «jamás estaría previsto». La mandataria interina enfatizó que la historia de su país es una de libertad y no de colonialismo, aunque evitó elevar el tono diplomático para mantener el curso de cooperación con Washington.
“Eso no está previsto. Jamás estaría previsto porque si algo tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia”, declaró.
La administración de Rodríguez ha impulsado una notable apertura económica, permitiendo el reingreso de compañías mineras y petroleras estadounidenses a territorio venezolano. Acercamiento que ha facilitado también la aprobación de una ley de amnistía en febrero y la liberación parcial de presos políticos, completando así lo que la Casa Blanca define como la primera fase de su plan de estabilización.
Pese a la normalización de relaciones comerciales, Delcy Rodríguez ha evitado precisar una fecha para nuevos comicios presidenciales, limitándose a señalar que se realizarán “en algún momento”.



