Con información de Aristegui Noticias
Durante la conferencia de prensa mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre las labores de inteligencia que permitieron detectar operaciones irregulares y posibles esquemas de lavado de dinero en casinos físicos y plataformas digitales de apuestas que operaban en ocho entidades del país, incluidos Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Baja California, Estado de México, Chiapas y la Ciudad de México.
“Se analizaron casinos físicos y virtuales, un sector que por su naturaleza presenta riesgos relevantes de lavado de dinero. Detectamos patrones de riesgo, irregularidades fiscales y vínculos financieros internacionales que afectaban la integridad del sistema financiero”, explicó.
El funcionario detalló que las investigaciones, realizadas en coordinación con la Unidad de Inteligencia Financiera y la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF), derivaron en bloqueos de cuentas bancarias, suspensión de actividades y cierre de páginas electrónicas.
Informó que se presentarán denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
García Harfuch subrayó que el gobierno mantiene cooperación internacional con FinCEN y OFAC, agencias del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, para fortalecer la detección de estructuras financieras ilícitas.
Casinos utilizan a jóvenes, amas de casa y jubilados
Por su parte, la procuradora Fiscal de la Federación, Grisel Galeano García, explicó el modo de operación de las redes de lavado de dinero detectadas.
“El casino utiliza a personas físicas, muchas veces jóvenes, amas de casa o jubilados, a quienes se les roba la identidad o se les engaña para mover dinero dentro del esquema”, dijo.
Según la funcionaria, los recursos de origen ilícito se dispersaban mediante tarjetas prepagadas o códigos electrónicos, que se usaban para apostar en línea o en establecimientos físicos, y luego se transferían a cuentas en el extranjero para ser blanqueados en paraísos fiscales.
En muchos casos, las personas cuyos nombres y cuentas eran utilizados no estaban conscientes de participar en una actividad ilegal, ya que sus datos eran obtenidos mediante robo de identidad o suplantación digital.
Los fondos, una vez “premiados” o declarados como ganancias en los sistemas de los casinos, eran transferidos a empresas fachada o intermediarios financieros que operaban desde distintos países, lo que dificultaba su rastreo y facilitaba su reinserción en el sistema financiero mexicano.
Además, las autoridades detectaron que algunas plataformas tecnológicas no supervisadas permitían que los flujos de dinero circularan a través de criptoactivos y pasarelas de pago internacionales, generando una capa adicional de opacidad.
En estos casos, el dinero se convertía temporalmente en activos digitales para después reconvertirse en divisas tradicionales y regresar al país con apariencia de ingresos legales. Este tipo de operaciones, advirtió la funcionaria, forman parte de tipologías complejas de lavado de dinero que se replican en diversos países y requieren mecanismos de detección cada vez más sofisticados.
Análisis de Eduardo Torreblanca
En entrevista con Radio Sonora, Eduardo Torreblanca analista financiero, menciona que esta actividad delictiva es de índole mundial. En México, el lavado de dinero anual se estima entre 26 mil y 65 mil millones de dólares, representando entre 2 y 6 por ciento del producto interno bruto nacional (PIB).
«El casino se me hace que es una actividad por excelencia de muy fácil operación para lavar dinero. Porque tú tomas a un jubilado y le dices te voy a dar una tarjeta, con esa tarjeta vas a apostar en tal casino y si ganas vas a reportar esa ganancia y vas a darle el traslado, otras personas tienen ya la clave de acceso, entonces hacen la del envío del dinero, y el jubilado o las personas que participa ahí, pues recibe una comisión de la actividad que realiza». comentó.
Dijo que una de las principales acciones a tomar sería intervenir directamente las vías y métodos para que el dinero sea lavado.
«Tiene que haber un consorcio militar internacional, como un financiero que actúe globalmente y que ataque de manera pronta. La mejor manera de enfrentar al narco y a las actividades ilícitas y criminales es tapándole los espacios para que ese dinero obtenido en actividades criminales entre a la economía normal o regular ya siendo lavado».



