Las Fuerzas Armadas de Irán ejecutaron una nueva ofensiva militar con misiles y proyectiles no tripulados contra la base aérea estadounidense de Ahmad al Jaber, ubicada en territorio kuwaití. Las acciones armadas ocurren en desacato a las advertencias de represalia emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consolidando un grave deterioro en el entorno de seguridad de Oriente Medio.
El Ejército de Kuwait informó que sus sistemas de defensa antiaérea lograron interceptar la incursión de drones y misiles. No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la nación del Golfo emitió una enérgica condena catalogando el bombardeo como una «flagrante violación» a su soberanía territorial, al derecho internacional y a la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
«Estos ataques constituyen una flagrante violación de la soberanía de Kuwait, una amenaza directa a su seguridad, estabilidad y a la de sus ciudadanos y residentes, y una grave infracción del derecho internacional», comunicó la cancillería kuwaití.
La ofensiva iraní provocó la reacción inmediata del gobierno de Qatar, emisión diplomática que se sumó al rechazo frontal de las agresiones en la península arábiga. Por su parte, la jefatura militar de Teherán sostuvo que las incursiones forman parte de una respuesta directa a los bombardeos lanzados de forma previa por Estados Unidos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria de Irán.
El cruce de fuego se intensificó tras las incursiones estadounidenses sobre territorio iraní dirigidas a proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y sus contingentes militares. De acuerdo con informes oficiales de Teherán, los recientes ataques aéreos de Washington dejaron un saldo de 19 personas fallecidas, entre ellos siete efectivos militares y cuatro civiles que asistían a una ceremonia nupcial en el distrito sureño de Sirik, además de cerca de 70 personas lesionadas.
En el marco de esta escalada defensiva, las Fuerzas Armadas iraníes afirmaron haber atacado de igual manera la base aérea de Al Minhad, emplazada en los Emiratos Árabes Unidos; sin embargo, las autoridades emiratíes no confirmaron impactos ni incursiones sobre sus instalaciones.
Las agresiones sobre Kuwait forman parte de una secuencia de ataques con drones y misiles guiados que las fuerzas iraníes han desplegado sobre infraestructuras y posiciones operativas de las fuerzas armadas estadounidenses en Jordania, Baréin, Irak y Kuwait, incrementando el riesgo de un enfrentamiento armado directo y de alcance regional.



