El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, afirmó que el Gobierno Federal no cuenta con «indicios» ni sospechas que vinculen al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado.
Durante una conferencia de prensa en la sede de la Novena Zona Militar, en Culiacán, Sinaloa, el funcionario descartó las acusaciones provenientes de Estados Unidos y subrayó que, durante la actual administración, siempre existió una coordinación fluida y sin obstrucciones con las autoridades estatales para realizar operativos de seguridad.
García Harfuch precisó que Rocha Moya permanece en territorio sinaloense y que, al haber solicitado licencia a su cargo, ya no cuenta con fuero constitucional, lo que lo deja sin dicha protección legal frente a posibles requerimientos judiciales. No obstante, aclaró que el exmandatario se encuentra bajo el resguardo de escoltas de la Guardia Nacional, una medida otorgada tras un análisis de riesgo del Servicio de Protección Federal derivado de su responsabilidad previa en el estado, aunque aseguró que no existen datos que sugieran una amenaza directa o riesgo de ataque en su contra.
Ante los cuestionamientos sobre la lista de 10 personas bajo investigación en Estados Unidos, el secretario de Estado fue enfático al señalar que ningún otro servidor público o exfuncionario incluido en dicho grupo ha solicitado o cuenta con protección federal. Respecto al tema del fuero, Harfuch puntualizó que únicamente los legisladores federales, como el senador morenista Enrique Inzunza, mantienen esta prerrogativa.
El titular de la SSPC reiteró que la Fiscalía General de la República (FGR) será la instancia encargada de precisar los detalles procesales, pero insistió en que el gabinete de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum no ha detectado irregularidades en el desempeño de Rocha Moya que sustenten las acusaciones extranjeras.



