Gentrificación: ¿problema público o de clases?

9 de julio de 2025

La Ciudad de México ha estado en los titulares de diversos medios de comunicación en las últimas semanas debido a las manifestaciones contra el aumento del costo de vida y el desplazamiento de residentes en algunas zonas de la ciudad.

La gentrificación es un fenómeno urbano que genera conflictos en áreas tradicionalmente habitadas por la clase obrera, quienes son desplazados, usualmente, por jóvenes de ingresos medios y altos. Estos transforman el espacio urbano, la economía local, la cultura y la estructura social.

Lo primero que habría que aceptar, para poder siquiera plantear una solución al respecto, es que estamos ante un problema público que debe ser abordado mediante la intervención del Estado. Algunos actores políticos lo han tratado como un fenómeno natural e incontenible en la evolución de los espacios urbanos, cuando existe evidencia de que algunas ciudades han logrado mantener precios de vivienda asequibles.

La ciudad de Tokio, capital vibrante de Japón y uno de los principales polos de desarrollo económico global, ha sido una de las pocas grandes ciudades en mantener los precios de la vivienda relativamente estables, a pesar del aumento poblacional y de la demanda. Esto tiene como causa el triplicar la cantidad de viviendas en los últimos 50 años, gracias a políticas de planificación urbana que permiten el desarrollo sostenido del sector inmobiliario.

Tal vez la búsqueda de espacios culturales atractivos y de mejor calidad de vida no pueda detenerse, pero lo que sí puede evitarse es que esto genere un aumento en el costo de vida para quienes ya habitan esos espacios, orillándolos a abandonar sus hogares. Esto puede lograrse mediante políticas que incentiven la construcción de viviendas en las zonas más demandadas.

Lo que definitivamente no ayuda son las opiniones clasistas de comentócratas como Leo Zuckermann, quien ha sugerido que los espacios antes habitados por locales y ahora por extranjeros “están mejor que nunca”. Este tipo de afirmaciones desvían la atención del hecho de que se trata de un problema público, y no un conflicto de clases, reforzando así la falsa idea de que no existe solución posible.

Historia Previa

Descartan motín en Itama; fue riña entre internos, aclara secretario de Seguridad

Siguiente Historia

Pronostican más lluvias y descenso ligero de temperaturas en Sonora: Conagua

Últimas noticias

Ir HaciaArriba