La inflación general en México cerró 2025 en 3.69 por ciento anual, la menor variación para un cierre de año desde 2020, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado se ubicó por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaban 3.8 por ciento, y dentro del rango objetivo del Banco de México.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró en diciembre un aumento mensual de 0.23 por ciento, el más bajo para un último mes del año desde 2012. La moderación inflacionaria estuvo apoyada principalmente por el comportamiento de los precios agropecuarios.
El índice no subyacente, que incluye energéticos y productos del campo, se desaceleró a 1.61 por ciento anual, su mejor nivel desde 2020, impulsado por la caída de 5.62 por ciento en frutas y verduras, en un contexto de ausencia de sequías durante el año.
En contraste, el índice subyacente, que refleja la tendencia de precios de mediano plazo, cerró en 4.33 por ciento anual, aún por encima del objetivo. Destacaron aumentos en educación (5.82%), alimentos, bebidas y tabaco (5.22%), así como en otros servicios (5.11%), especialmente comer fuera del hogar.
Productos como la carne de res, carnes frías y servicios de loncherías y restaurantes mantuvieron incrementos superiores al promedio general. Analistas prevén presiones al alza a inicios de 2026 por ajustes fiscales, aunque mitigadas por un crecimiento económico moderado.



