Para que se cumplan las metas fijadas por la Secretaría de Hacienda, la economía mexicana tendría que registrar un avance del 1.4% en cada uno de los trimestres restantes del año. Así lo advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), tras revelar que el Producto Interno Bruto (PIB) sufrió una contracción del 0.8% durante el primer trimestre de 2026.
El organismo empresarial detalló en su análisis semanal que, de lograrse ese ritmo de recuperación en los próximos meses, el país cerraría el año con un crecimiento anual superior al 3%. Sin embargo, calificó este escenario como complejo debido a la debilidad que muestran los principales indicadores macroeconómicos, especialmente el sector industrial.
“Posiblemente la mayor preocupación se concentra en el debilitamiento de las actividades terciarias, que se podría relacionar con el menor dinamismo del consumo y que igualmente estaría reflejando el debilitamiento del mercado laboral”, aclaró el Ceesp.
De acuerdo con las estimaciones oportunas del Inegi, las actividades secundarias (industriales) se posicionan como las menos dinámicas del periodo, registrando una caída del 1.1% tanto a tasa trimestral como en su comparación anual.
Por otra parte, el sector de los servicios y el comercio (actividades terciarias) retrocedió un 0.6% respecto al trimestre previo. Aunque esto permitió un avance anual marginal del 0.9%, el Ceesp alertó que representa el menor incremento para este sector desde los primeros meses de 2021, lo que enciende las alarmas sobre una pérdida de fuerza en el consumo interno y una desaceleración en el empleo.
Finalmente, el centro de investigación económica señaló que este panorama de atonía quedó reflejado en el informe trimestral de finanzas y deuda pública de la Secretaría de Hacienda, donde se reportó que los ingresos totales del sector público sumaron 2.2 billones de pesos entre enero y marzo, cifra que resiente directamente el freno en la actividad productiva del país.



