La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que propondrá una reforma constitucional para aplazar la elección judicial, originalmente proyectada para 2027, con el objetivo de reprogramarla para el 4 de junio de 2028. La iniciativa, que será enviada este lunes a la Comisión Permanente para su turno a la Cámara de Diputados, busca corregir fallas detectadas en el modelo previo, optimizar la logística del Instituto Nacional Electoral (INE) y simplificar el proceso para los ciudadanos.
La mandataria explicó que el principal criterio para este cambio es la facilidad del electorado y evitar la confusión que generaría celebrar los comicios judiciales de forma simultánea con las elecciones ordinarias de 2027, donde se renovarán 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y múltiples alcaldías y congresos locales. Al moverse a 2028, el proceso judicial podrá ser concurrente con un eventual ejercicio de revocación de mandato presidencial.
A su vez, la reforma resuelve la advertencia del INE de mantenerse en 2027, las casillas judiciales habrían tenido que instalarse en ubicaciones distintas para cumplir con la restricción que prohíbe la presencia de representantes de partidos políticos en el proceso del Poder Judicial. Con la nueva propuesta, ambas votaciones compartirán ubicación y casilla el mismo día, pero sin la intervención de los partidos en los asuntos judiciales.
“Mover la elección del Poder Judicial y en caso de que haya revocación de mandato en 2028 se hace el mismo día y en la misma casilla, y hay modificaciones para facilitar la boleta, de tal manera que sea más sencillo para las y los electores”, precisó Sheinbaum.
Para asegurar perfiles técnicos más sólidos y transparentes, la iniciativa contempla la creación de una Comisión Coordinadora que homologará las metodologías y exámenes de conocimientos de los Comités de Evaluación de los tres Poderes. Además, se reducirá significativamente el número de nombres en las boletas mediante un método que seleccionará a las cuatro personas mejor calificadas por cargo para luego realizar una insaculación pública que deje solo dos candidaturas por puesto.
Bajo este esquema, los topes de candidaturas disminuirán sustancialmente; en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la lista bajará de 81 a 54 aspirantes, y en el Tribunal Electoral (TEPJF) se reducirá de 63 a 42. En la jornada de 2028 se someterán a votación cuatro magistraturas de la Sala Superior del TEPJF, 463 magistraturas de circuito, 385 juzgados de Distrito, así como 424 magistraturas y 2 mil 831 jueces locales en 25 entidades federativas.
El documento plantea una boleta simplificada donde cada ciudadano votará por un juez y un magistrado por especialidad, identificando claramente el Poder que los postuló o si se trata de juzgadores en funciones que buscan la reelección.
Entre otras modificaciones, la propuesta adelanta de septiembre a abril la convocatoria general emitida por el Senado para otorgar más tiempo a la revisión de perfiles, mandata que el conteo de votos se realice directamente en las casillas y establece que las reglas federales deberán ser replicadas de forma obligatoria por las legislaturas de los estados en sus propios poderes judiciales.



