En un acto celebrado en las instalaciones del Escuadrón Aéreo (Hangar) 702 de la Base Aérea Militar Número 1 de Santa Lucía, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó la primera exhibición y demostración pública del Olinia 1, el primer vehículo eléctrico de diseño y manufactura nacional.
Durante el evento, la mandataria federal sorprendió a los asistentes al aparecer conduciendo personalmente el prototipo del automóvil. Al descender de la unidad y tomar la palabra, Sheinbaum Pardo calificó el desarrollo como una «misión cumplida» tras 18 meses de trabajo conjunto, expresando su agradecimiento al director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, y destacando el talento de los científicos, ingenieros y jóvenes pertenecientes a instituciones educativas como el Tecnológico Nacional de México (TecNM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Por su parte, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, destacó que este vehículo constituye el incentivo para consolidar un sector industrial y de electromovilidad propio. Detalló que actualmente el Olinia 1 cuenta con un 50 por ciento de contenido nacional, fijando como meta institucional alcanzar un 75 por ciento de integración interna para el año 2030.
El director de tecnología del proyecto, Rafael Garayoa Guajardo, e Imelda Vega Platas, líder del sistema de Gestión de Calidad, precisaron las características técnicas de la unidad de movilidad, detallando que el vehículo cuenta con espacio para transportar hasta seis pasajeros, todos sentados y provistos con cinturones de seguridad. La cabina dispone de dimensiones adaptadas para el traslado de una persona en silla de ruedas, además de incorporar una llanta de refacción en la sección trasera y un área para el acomodo de carga en la parte superior.
En el apartado mecánico, la unidad está equipada con un motor eléctrico de 13.5 kilowatts (kW) resistente al agua, diseñado para superar las pendientes del relieve nacional, y alcanza una velocidad máxima óptima de 50 kilómetros por hora para trayectos cortos. El sistema es alimentado por una batería de 14.7 kW hora que provee una autonomía superior a los 125 kilómetros por carga, con la ventaja regulatoria de poder recargarse de manera directa en cualquier enchufe doméstico mediante una clavija similar a la de un horno de microondas o refrigerador. Aunado a esto, el automóvil opera con un esquema de sustentabilidad de cero emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero, sin generar ruido ambiental.
En el rubro económico, los desarrolladores explicaron que, bajo una tarifa energética de 4 pesos por kilowatt hora, el costo de operación se sitúa en 49 centavos por kilómetro. Este rendimiento financiero representa un gasto tres veces menor en comparación con un automóvil de gasolina y menos de la mitad del costo de uso de una motocicleta, lo que generará un ahorro estimado de más de 50 mil pesos anuales en combustible para aquellos usuarios que recorran un promedio de 75 kilómetros diarios.
Roberto Capuano Tripp informó que la meta oficial es iniciar con las primeras entregas de las unidades comerciales durante el verano de 2027, con un precio de salida que partirá desde los 150 mil pesos con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) incluido. Asimismo, el primer objetivo estratégico delineado por el Gobierno Federal será aplicar una política de sustitución masiva de unidades de taxi en las entidades de la Ciudad de México, el Estado de México y Puebla.
Para asegurar el soporte logístico de los automóviles, Capuano notificó que se trabaja en coordinación con la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con el propósito de instalar los primeros 2 mil puntos de recarga pública en los tres estados mencionados.
Finalmente, el coordinador adelantó que el próximo mes, una vez concluido el torneo mundial de fútbol, la administración presentará de manera oficial el modelo «Olinia Cargo», una variante adaptada y diseñada específicamente para el transporte y distribución de mercancías en las diversas ciudades y pueblos del país, abriendo paso a la nueva fase de producción a escala y al fomento de nuevas especialidades de investigación y carreras técnicas en las universidades nacionales.



