La selección de Argentina comenzó con éxito la defensa de su corona mundialista al derrotar 3-0 a su similar de Argelia en el partido inaugural del Grupo J. En una jornada celebrada en la cancha del Estadio Dallas, el capitán de la Albiceleste, Lionel Messi, se erigió como la figura absoluta del encuentro al firmar un triplete que no solo aseguró los primeros tres puntos para el conjunto dirigido por Lionel Scaloni, sino que lo catapultó a la cima de los registros históricos del balompié internacional.
Con esta participación, el astro de Rosario se convirtió formalmente en el primer futbolista en la historia en disputar seis ediciones de la Copa del Mundo, un hito que posteriormente podría igualar el portugués Cristiano Ronaldo. Asimismo, gracias a sus tres anotaciones frente al cuadro africano, Messi alcanzó la cifra de 16 goles en torneos mundiales, igualando al delantero alemán Miroslav Klose como el máximo goleador histórico de la competición.
A pesar de la holgura en el marcador final, el desarrollo del partido no resultó sencillo para los vigentes campeones del mundo. El combinado argelino complicó el planteamiento táctico de Scaloni y generó lapsos de alta presión, sofocando a la defensa sudamericana sobre el cierre de la primera mitad y en diversos pasajes del complemento; sin embargo, la contundencia individual del ’10’ terminó por inclinar la balanza.
El marcador se inauguró al minuto 17, cuando Messi aprovechó un espacio en la frontal del área para sacar un remate de pierna zurda. El disparo contó con la complicidad del guardameta Luca Zidane —hijo del histórico centrocampista francés Zinedine Zidane—, quien no logró contener el balón.
La gran polémica del compromiso se suscitó al minuto 30 de la primera parte. En funciones de presión alta, Lionel Messi llegó tarde a una disputa de balón y propinó un golpe en la pantorrilla del capitán y defensor argelino, Aïssa Mandi. Pese a que las repeticiones televisivas sugerían una acción meritoria de expulsión, el árbitro central polaco, Szymon Marciniak, determinó no amonestar al atacante, mientras que el sistema de videoarbitraje (VAR) optó por respaldar la decisión de campo y no convocó a una revisión en el monitor de cancha, permitiendo que Argentina mantuviera a su cuadro completo.
Tras el incidente, el dominio rematador de Messi se consolidó en la segunda mitad. El segundo tanto derivó de un disparo de media distancia ejecutado por Alexis Mac Allister; el portero Zidane rechazó la pelota a medias hacia el centro del área, zona donde el capitán argentino se anticipó para empujar el rebote al fondo de las redes. Finalmente, la tercera anotación llegó mediante una firma característica del atacante: un control orientado en el semicírculo del área grande seguido de dos toques ligeros de zurda para colocar el esférico pegado al poste, fuera del alcance del guardameta.
Con este resultado, el representativo nacional de Argentina lidera provisionalmente su sector y dispondrá de un periodo de descanso y ajustes técnicos de cara a sus próximos compromisos de la fase de grupos, los cuales se desarrollarán íntegramente en la sede de Dallas. La Albiceleste se medirá ante la selección de Austria el próximo lunes 22 de junio a las 11:00 horas (tiempo del centro de México), para posteriormente cerrar la primera etapa del torneo el sábado 27 de junio frente al combinado de Jordania, fechas en las que Messi buscará consolidarse como el máximo anotador en solitario de las Copas del Mundo.



