Las altas temperaturas y la humedad presentes en la entidad incrementan el riesgo de golpes de calor, al afectar la capacidad del cuerpo para regular su temperatura, señaló el doctor Plácido Bernardo Ramírez, responsable del Programa Estatal de Emergencias Epidemiológicas y Desastres.
Indicó que es fundamental tomar agua de manera constante, incluso sin tener sed, así como permanecer en espacios frescos y ventilados, usar ropa ligera y evitar la exposición al sol en las horas de mayor intensidad.
“La principal medida de protección es evitar la exposición, sabemos que junio, julio y agosto son los meses más calurosos que presenta el estado, por eso se exhorta a la ciudadanía a evitar la exposición al calor en las horas cuando hay más radiación”, dijo.
Señaló que los grupos más vulnerables son niñas y niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Agregó que ante síntomas como mareo, debilidad, náuseas o desmayos, se debe buscar atención médica inmediata.



