Elias Ferreira Chávez, mejor conocido como Ely, es un hombre gay que desde hace más de 15 años participa en la Marcha del Orgullo. Para él, esta manifestación es mucho más que una celebración: es un acto político, de resistencia y de visibilidad.
“No hacemos un escándalo solo para visibilizar que somos gays, lesbianas y trans; lo hacemos también para exigir que se nos trate como a las otras personas”, expresó.
Ely recuerda que durante muchos años no se atrevió a marchar por miedo a ser juzgado por personas cercanas o compañeros de trabajo.
Salió del clóset a los 25 años, y aunque contó con el respaldo de su familia, no estuvo exento de enfrentar los estigmas y prejuicios que aún persisten en la sociedad.
Con el paso del tiempo, ha sido testigo de cómo la comunidad LGBTIQ+ ha logrado liberarse, poco a poco, de esos estigmas.
Recordó que, en sus primeras marchas, algunos asistentes acudían con pelucas o disfrazados para que no se les reconociera, situación que ya no le ha tocado presenciar en la actualidad.
Finalmente, Ely hizo un llamado a las nuevas generaciones a atreverse y vivir sin esconder sus preferencias, asegurando que dentro de la comunidad siempre encontrarán acompañamiento y apoyo.



