Victor Ambros, galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 2024 por el descubrimiento del microARN y su papel en la regulación génica postranscripcional, reveló que su ensayo de admisión al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) consistía únicamente en la frase: “Quiero ser científico”. Este hallazgo ha sido fundamental para comprender cómo se controla la actividad de los genes en organismos multicelulares, incluyendo a los humanos.
Ambros destacó en una reciente entrevista la importancia de la pasión y la curiosidad en el camino científico, subrayando que su declaración breve y directa para ingresar al MIT era un reflejo genuino de su deseo de explorar los misterios de la biología. Este enfoque sencillo y honesto contrasta con las expectativas tradicionales de ensayos elaborados, demostrando que, a veces, la claridad en los objetivos puede superar las convenciones. Su descubrimiento del microARN no solo revolucionó el entendimiento de la regulación génica, sino que abrió nuevas puertas en la medicina y la biotecnología, inspirando a una nueva generación de científicos a seguir sus pasos.



