Por Omar de la Vara
Las altas temperaturas no influyen en el tránsito de los migrantes por la entidad. Por el contrario, consideran que es un factor a su favor, consideró el padre encargado del comedor de migrantes en el Ejido La Victoria.
Gilberto Lezama señaló que las principales preocupaciones de las personas que intentan cruzar la frontera es ser intervenidos por la patrulla fronteriza o el crimen organizado, por lo que, el calor condiciona la regularidad con la que estos operan.
“Para ellos, el clima extremo, calor o frío, es un punto más de seguridad porque creen que migración o las bandas organizadas no se van a arriesgar a sufrir calores por ir a buscarlos. Eso les da una sensación de más tranquilidad”, indicó.
Durante este periodo, por lo general, los migrantes no se detienen en ciudades de tránsito, pues prefieren llegar lo antes posible a la frontera, agregó el presbítero Gilberto Lezama.



