Ciudad de México. El descenso de la inflación de Estados Unidos va a cuenta gotas. No obstante, luego de 40 meses, el incremento de los precios al consumidor en la principal economía del mundo fue inferior al 3 por ciento. Pese a ello, los mercados financieros presentan tímidas ganancias en la apertura de este miércoles.
El dato más esperado de la semana llegó. El índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos registró un ligero freno en la inflación, desde el 3 por ciento previo hasta el 2.9 por ciento anual en julio, una décima por debajo del 3 por ciento esperado. Así, por primera vez desde abril de 2021, la inflación estadunidense se ubicó por debajo del 3 por ciento. Esto aumentó la probabilidad para que la Reserva Federal (Fed) aumente su tasa de referencia el 18 de septiembre.
El índice subyacente, que excluye de su cálculo los precios de los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, cerró el séptimo mes de 2024 con un incremento del 3.2 por ciento, una décima menos y la menor marca desde abril de 2021.
Por su parte, los alimentos se encarecieron un 2.2 por ciento interanual, mientras que la energía fue en julio un 1.1 por ciento más cara que 12 meses antes.
De acuerdo con analistas, la inflación del IPC, sin incluir la vivienda, fue del 1.7 por ciento. La inflación de la vivienda es del 5.1 por ciento y representó el 90 por ciento del aumento en julio.
El dato de julio podría contribuir a la normalización de la política monetaria por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya que apunta a una contención de la inflación; aunque la variable preferida por la Fed para monitorizar el costo de la vida es el índice de precios de gasto de consumo personal (PCE).



