La economía mexicana registró un repunte significativo durante el segundo trimestre del año al alcanzar un crecimiento de 1.5 por ciento real a tasa trimestral, de acuerdo con la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este avance representa el mayor ritmo de expansión trimestral del país desde finales de 2020 y supera las expectativas de los analistas, que preveían un alza del 1.3 por ciento.
A tasa anual, con cifras desestacionalizadas, la actividad económica nacional avanzó 2.1 por ciento, su mejor comportamiento anual desde el tercer trimestre de 2023, en tanto que con datos originales registró un incremento de 2.2 por ciento. Con estos resultados, el PIB acumuló un crecimiento del 1.2 por ciento durante el primer semestre de 2026, logrando revertir la contracción de 0.6 por ciento observada en el primer trimestre del año.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró las cifras reportadas por el organismo que encabeza Graciela Márquez Colín, calificando el resultado como una excelente noticia para el país.
“Es una muy buena noticia, el impulso provino principalmente de dos sectores: el primario y el terciario. La producción agropecuaria y minera aumentó de forma considerable, tanto por mayor volumen como por el incremento en los precios de metales como el oro y la plata. El sector servicios también contribuyó al alza, mientras que la manufactura, que venía en descenso, logró contener su caída”.
El repunte de la actividad productiva entre abril y junio estuvo impulsado por una recuperación generalizada en los tres principales sectores de la economía. El sector primario, que agrupa actividades de agricultura, ganadería y pesca, tuvo el avance más pronunciado de la jornada al dispararse 3.3 por ciento respecto al trimestre previo y un 7.3 por ciento a tasa anual, posicionándose como la gran sorpresa del periodo tras haberse contraído 1.7 por ciento al inicio del año.
Por su parte, el sector terciario, correspondiente a servicios y comercio, registró un crecimiento de 1.5 por ciento trimestral y 2.5 por ciento anual. Este dinamismo estuvo impulsado principalmente por el consumo de los hogares y por la derrama económica derivada de la inauguración del Mundial de Fútbol 2026, evento donde México albergó 13 partidos con un impacto estimado en 65 mil millones de pesos.
En cuanto al sector secundario, enfocado en la industria y la manufactura, este avanzó 1.6 por ciento en el trimestre, logrando romper la tendencia negativa registrada en el periodo enero-marzo y anotando un alza anual del 0.8 por ciento.
Asimismo, analistas del sector privado recuerdan que la inversión total se ha mantenido en terreno negativo durante los primeros cinco meses del año, si bien la inversión pública mostró cierta mejoría. Mientras el Gobierno Federal proyecta una expansión del PIB del 2.3 por ciento anual según los Precriterios de la Secretaría de Hacienda, las previsiones de la iniciativa privada fluctúan en un promedio del 1.1 por ciento. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó recientemente su expectativa para el país al 1.2 por ciento, advirtiendo sobre la volatilidad en los precios de las materias primas y los riesgos de fragmentación en las cadenas de suministro globales.



