A partir del 3 de noviembre entrará en vigor la regulación del uso de teléfonos celulares y pantallas electrónicas en todos los planteles de educación primaria y secundaria del país, tanto dentro de las aulas de clase como durante los recesos escolares.
La medida fue aprobada por unanimidad por los titulares de las secretarías de Educación de las 32 entidades federativas durante la reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) el pasado viernes, y el acuerdo correspondiente será publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
«No se debe usar tanto el término de prohibición, sino de regulación para recuperar la creatividad de los estudiantes, regulando el uso indiscriminado de las pantallas que tiene efectos muy negativos», subrayó la presidenta Sheinbaum.
Con la publicación del acuerdo en el DOF, la Secretaría de Educación Pública (SEP) iniciará un periodo de 30 días destinados a la realización de asambleas informativas en las comunidades escolares. La normativa contempla que los alumnos podrán portar los dispositivos dentro de sus mochilas para atender emergencias o situaciones particulares, quedando restringido únicamente su uso activo en las instalaciones pedagógicas y de esparcimiento.
La titular del Ejecutivo precisó que la restricción operaba previamente en 16 estados del país, por lo que la resolución nacional busca homogenizar los parámetros existentes. La iniciativa se alinea con recomendaciones internacionales de la UNESCO y estudios cognitivos que señalan que el uso excesivo de dispositivos móviles y plataformas digitales genera adicción y afecta el desarrollo de habilidades psicomotoras y capacidades analíticas en la infancia.


