El secretario de Salud, David Kershenobich, anunció que la Semana Nacional de Vacunación 2026 se prorrogará durante todo el mes de mayo. Originalmente programada para concluir el 12 de mayo, la campaña busca consolidar la prevención como el eje central de la salud pública, reportando hasta la fecha la aplicación de 916 mil 258 biológicos en las 32 entidades federativas.
Durante la conferencia matutina, el secretario subrayó que cualquier ciudadano puede acudir a las unidades de salud para recibir sus dosis, independientemente de su afiliación institucional. El esquema actual abarca todas las etapas de la vida, desde recién nacidos hasta adultos mayores, priorizando la modernización del sistema a través de la incorporación de vacunas de última generación.
El esquema introduce la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), dirigida a mujeres embarazadas entre las semanas 32 y 36 de gestación. Kershenobich destacó que esta inmunización es una innovación mundial que pocos países han implementado de forma gratuita. Su relevancia radica en que los anticuerpos se transfieren directamente al bebé, incrementando su protección entre cinco y siete veces.
Esta dosis reduce en un 80% el riesgo de enfermedad respiratoria grave y en un 70% las hospitalizaciones en recién nacidos, un sector vulnerable que anteriormente debía esperar hasta los seis meses para recibir protecciones similares contra virus como la influenza. El VSR es la infección más frecuente en lactantes, registrando más de 2 mil casos en la temporada anterior.
En el primer año de vida, se priorizan dosis contra la Hepatitis B, Rotavirus e Influenza. Al cumplir el primer año, se integran las vacunas contra el Sarampión, Neumococo y Hepatitis A. Para menores de ocho años, se busca completar el esquema básico, mientras que a partir de los cinco años se incluye la inmunización contra COVID-19 para población en riesgo.
En la etapa de la adolescencia, el enfoque principal es el refuerzo contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en niños y niñas de quinto año de primaria, una estrategia fundamental para la prevención del cáncer cérvico uterino a largo plazo. Finalmente, para los adultos y adultos mayores, la Secretaría de Salud prioriza los refuerzos contra Neumococo, Influenza y COVID-19, además de campañas permanentes contra el sarampión.



