El balance de víctimas mortales tras el terremoto de magnitud 7.4 que afectó al occidente de Colombia el pasado lunes se elevó a 240 personas, de acuerdo con los reportes consolidados por diversas autoridades regionales. Paralelamente, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que se han registrado más de 70 réplicas del evento principal, mientras el Gobierno Nacional y los municipios afectados ejecutan acciones de respuesta a la emergencia.
Las cifras provisionales de fallecidos se concentran en el suroeste y centro del país. En el departamento del Valle del Cauca se contabilizan 130 víctimas mortales —95 de ellas en la capital, Cali, y 35 en municipios aledaños—, mientras que en Risaralda la cifra asciende a cerca de 90 fallecidos. Por su parte, la gobernadora del Chocó, Diana Carolina Córdoba-Nuri, confirmó 14 muertos en el departamento epicentral, a los que se suman seis decesos reportados en Caldas.
El Servicio Geológico Colombiano registró la mañana de este martes un nuevo movimiento sísmico de magnitud 3.8 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 99 kilómetros. El organismo explicó que las réplicas responderán al reacomodo de las placas tectónicas en el área de ruptura y podrían extenderse por semanas.
«Es probable que continúen ocurriendo… Estas pueden durar días, semanas o incluso meses, pues se sigue liberando energía hasta que las zonas aledañas al área de ruptura del sismo principal se equilibran nuevamente».
Ante el nuevo sismo, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, solicitó mantener la serenidad a la ciudadanía. Asimismo, la administración municipal de Cali determinó cancelar la trigésima edición del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, evento cultural que reuniría a más de 3,500 artistas afrodescendientes esta semana, con el fin de destinar los esfuerzos operativos a las labores humanitarias.
Durante un recorrido por el Eje Cafetero, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció las primeras disposiciones económicas destinadas a la población damnificada en Risaralda y en su capital, Pereira, una de las urbes con mayores afectaciones estructurales y más de 70 decesos.
El mandatario instruyó al Ministerio de Vivienda decretar un alivio temporal de tres meses en el pago de servicios públicos para los afectados de esa zona, previo censo oficial. Adicionalmente, el Ejecutivo implementará un programa de subsidios de arrendamiento para las familias que sufrieron la pérdida total de sus hogares, como paso previo a la evaluación y reconstrucción de las finanzas habitacionales.



