Los usuarios del transporte urbano en Hermosillo y otras ciudades de Sonora manifiestan que han enfrentado complicados debido a las largas esperas y la falta de frecuencia en las rutas, una problemática que se ha intensificado con el crecimiento urbano reciente.
Esta realidad genera molestia y preocupación entre quienes dependen diariamente del transporte público, incrementando la urgencia de soluciones integrales.
Algunos usuarios que utilizan una o dos unidades diariamente para ir a sus trabajos o llevar a sus hijos, coinciden en que la mayor molestia es el tiempo perdido esperando el autobús, como es el caso de Delia Juárez.
«El transporte urbano está cada vez más decadente, no llegan a la hora que deberían estar pasando como dicen en las aplicaciones, no prenden el aire y hacen falta unidades”, mencionó.
Por su parte, Omar Flores enfatiza la importancia de la puntualidad y la capacidad de las unidades.
«Lo primordial sería la puntualidad de los choferes, que todos tengan aire y la capacidad cuando están bien llenos y que no suban más gente».
En Hermosillo circulan alrededor de 350 unidades, aunque no todas están activas al mismo tiempo. Organizaciones civiles como Hermosillo ¿Cómo Vamos? consideran que el número ideal sería entre 400 y 500 camiones para cubrir la demanda y aumentar el número de usuarios.
Cada año, la asociación realiza su Encuesta de Percepción Ciudadana que incluye más de mil 600 hogares en todo el municipio. Según sus datos, el 23.8% de los hermosillenses usa el transporte público como principal medio de movilidad, cifra que ha bajado desde más del 30% antes de la pandemia del Covid-19, pero que ha mostrado una ligera recuperación en el último año.
Respecto al nivel de satisfacción, en 2024 la valoración promedio del servicio fue de 7, en una escala del 1 al 10 donde 1 es muy insatisfecho y 10 muy satisfecho, ligeramente menor al 7.4 registrado en 2023.
El principal factor de insatisfacción, subrayó Ernesto Urbina, director general de Hermosillo ¿Cómo Vamos?, es el tiempo de espera y la frecuencia del transporte.
“Se requiere replantear el sistema desde sus bases, explorar otras opciones como metrobús, trolebuses o diferentes modalidades que se integren a la infraestructura de la ciudad, para crear un modelo de movilidad sostenible y reducir la alta dependencia del automóvil que existe actualmente”, mencionó.
Como respuesta, el Instituto de Movilidad y Transporte para el Estado de Sonora (IMTES) trabaja en la ampliación y modernización del sistema para ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía.
El titular del instituto, Carlos Sosa Castañeda, ha informado sobre la evaluación y planeación de nuevas rutas en zonas de reciente crecimiento en Hermosillo, como la colonia Pueblitos y el sector del bulevar Quiroga, además de la expansión de rutas similares en Cajeme.
“Para el siguiente año seguimos fortaleciendo el tema del transporte y hay solicitud de unas nuevas rutas en Hermosillo y Obregón, de ampliaciones que estamos trabajando para ofrecer mejores servicios”, indicó.
Además, el titular del IMTES descartó un aumento en la tarifa del transporte urbano en Hermosillo, señalando que antes de pensar en un aumento se evaluará el funcionamiento y condiciones de las unidades.
El diagnóstico reciente revela una urgente necesidad de enfrentar los desafíos estructurales y operativos que afectan al transporte urbano en Hermosillo. Las alternativas y planes que se están implementando abren una puerta a la posibilidad real de mejora, siempre que estén acompañados por la participación activa de la comunidad y una visión estratégica hacia el futuro.
En última instancia, el transporte público es el motor que puede impulsar una movilidad inclusiva y justa, así como un Hermosillo más conectado, sostenible y con mejor calidad de vida.



