Un ataque armado en la Zona Arqueológica de Teotihuacán dejó como saldo una mujer de nacionalidad canadiense fallecida y 13 personas lesionadas, entre ellas visitantes de Estados Unidos, Colombia, Rusia, Brasil y Países Bajos.
Las autoridades informaron que el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, actuó en solitario y se quitó la vida tras ser cercado por las fuerzas de seguridad cerca de la Pirámide de la Luna. Durante la conferencia matutina de este martes, la Fiscalía del Estado de México detalló que el ataque fue planeado con antelación, ya que el agresor realizó visitas de reconocimiento y dejó manuscritos con referencias a tiroteos extranjeros.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, calificó el evento como «inédito y lamentable», destacando que la intervención de la Guardia Nacional fue fundamental para evitar una tragedia mayor al neutralizar al atacante en cuestión de minutos. Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, confirmó que se han activado los protocolos de atención médica, psicológica y jurídica para los heridos, manteniendo contacto directo con los consulados de las víctimas extranjeras para facilitar los trámites correspondientes y brindar el apoyo necesario a las familias afectadas.
Ante la gravedad de los hechos y por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno Federal implementará un reforzamiento inmediato de la seguridad mediante el incremento de elementos de la Guardia Nacional en todas las zonas arqueológicas y destinos turísticos del país. Estas medidas incluyen el fortalecimiento de los patrullajes físicos y cibernéticos, revisiones preventivas más estrictas y la evaluación para instalar arcos de seguridad y equipos de rayos X en los accesos principales, con el fin de garantizar que ninguna persona pueda ingresar con armas de fuego a espacios de relevancia histórica y cultural.
La presidenta hizo un llamado a evitar especulaciones mientras las fiscalías concluyen las indagatorias, subrayando que, aunque se trata de un evento aislado y sin antecedentes similares en México, este obliga al Estado a replantear por completo los protocolos de protección en espacios públicos.



