Las fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutaron una serie de ataques aéreos focalizados contra posiciones de los Guardianes de la Revolución de Irán en la isla de Larak. La operación militar fue informada por el Mando Central estadounidense (CENTCOM), que justificó las acciones argumentando que las unidades iraníes desplegaban minas navales que representaban un peligro inminente para la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
En respuesta a la incursión en su territorio, el gobierno iraní prometió represalias y desplegó una contraofensiva militar contra instalaciones de Washington y sus aliados en Oriente Medio, elevando la tensión geopolítica y militar en la región.
Los Guardianes de la Revolución notificaron el lanzamiento de misiles balísticos contra dos bases aéreas de Estados Unidos situadas en Jordania, asegurando haber provocado afectaciones severas. Las fuerzas armadas jordanas reportaron la intercepción de ocho proyectiles en su espacio aéreo sin detallar su origen.
De igual forma, la televisión estatal iraní informó sobre un ataque con decenas de drones de combate dirigido a personal militar estadounidense en una base aérea ubicada en Emiratos Árabes Unidos. Las fuerzas de Teherán también se adjudicaron el derribo de un dron de reconocimiento norteamericano sobre el estrecho de Ormuz y reportaron el incendio de un buque petrolero que navegaba cerca de la zona tras impactar con minas marítimas.
Ante la intensificación de las hostilidades, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a través de sus redes sociales sobre la posibilidad de emprender nuevos ataques, señalando que su administración contemplaría la destrucción de la infraestructura petrolera iraní ubicada en la isla de Jark.
El recrudecimiento del conflicto armado provocó un repunte inmediato en los precios internacionales del petróleo durante la jornada del lunes. A la par, los mercados bursátiles en Asia registraron caídas generalizadas ante el temor de los inversionistas por posibles ajustes al alza en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.


