Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, encabezada por la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, debido a un cuadro gripal de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Gobierno de México dio a conocer que transmitió formalmente su inconformidad al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, tras detectarse el traslado y la deportación de ciudadanos mexicanos hacia terceros países de Centroamérica como Guatemala y Honduras.
La encargada de la política interna informó que la postura oficial se planteó en un ambiente cordial pero firme, subrayando que México no avala que sus connacionales sean enviados a otras naciones previo a su retorno al territorio nacional, debido a que existen acuerdos bilaterales vigentes y canales directos para recibirlos sin objeción en aeropuertos y cruces fronterizos. Asimismo, Rodríguez destacó que el flujo migratorio hacia Estados Unidos registra una reducción acumulada del 96 por ciento.
Durante el encuentro sostenido en la sede de la Segob, la secretaria de Gobernación precisó que, si bien México respeta las decisiones soberanas en política migratoria, desaprueba el traslado de mexicanos a una tercera nación antes de su ingreso a territorio nacional, exigiendo el cumplimiento de las vías de recepción directa. A la par, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) transmitió el reclamo a las autoridades estadounidenses y confirmó que realiza las gestiones necesarias para garantizar el retorno digno y seguro de los connacionales afectados por estos procedimientos, manteniendo la cooperación en seguridad regional bajo los principios de responsabilidad compartida y respeto a las soberanías.
La inconformidad del Ejecutivo federal surgió tras confirmarse que la administración estadounidense aplicó traslados de mexicanos en vuelos dirigidos a países centroamericanos. En Guatemala, el presidente Bernardo Arévalo confirmó que su país recibió a 2,284 mexicanos deportados por Estados Unidos en lo que va de 2026. El mandatario guatemalteco aclaró que las personas arribaron en aviación junto a guatemaltecos retornados y permanecieron en calidad de tránsito por un periodo menor a 24 horas antes de ser reubicadas en México, descartando la existencia de un esquema formal de «tercer país seguro».
Por su parte, en Honduras, pese a que la Cancillería y el Centro de Retorno a Migrantes de esa nación negaron tener registros oficiales de ingresos de ciudadanos mexicanos, se recabaron testimonios de connacionales que aseguraron haber sido trasladados por vía aérea a territorio hondureño sin notificación previa sobre la ruta de deportación.


