En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, conmemorado cada 10 de septiembre para promover acciones orientadas a la atención de esta problemática de salud pública, especialistas en salud mental enfatizan la importancia de identificar señales de riesgo tempranas y reforzar las redes de apoyo familiares y sociales.
La psicoterapeuta y perito en psicología forense, Erika Rodríguez Estrada, expuso que este fenómeno debe abordarse desde una perspectiva social e integral, al estar vinculado frecuentemente con la pérdida de sentido de vida, la desesperanza y contextos de sobre exigencia emocional.
“Quien lo dice en directo es un pedido de ayuda, estamos hablando de un pedido de ayuda, de un compartir, esto me está pasando y que esos son ya las personas, las menores personas, ¿no?, quienes piden esa ayuda. Me estoy refiriendo en quienes ya lo han intentado o incluso, lamentablemente, llegan a acabar con su vida, con su existencia”, mencionó.
La especialista detalló que el aislamiento progresivo, la autocrítica excesiva, la pérdida de interés en actividades cotidianas, la apatía y las conductas de riesgo constituyen indicadores de alerta. Asimismo, advirtió que la evasión a través del uso desmedido de entornos digitales puede reflejar un distanciamiento de la realidad cotidiana.
Rodríguez Estrada puntualizó que ante un intento de suicidio resulta indispensable la intervención profesional especializada, acompañada de una presencia activa, escucha analítica y diálogo constante por parte del entorno cercano para la reconstrucción de los lazos afectivos.
Finalmente, Ericka Rodríguez, llamó a “volver a humanizarnos”, mirar y escuchar a quienes están cerca y reconocer los límites del cansancio y la sobreexigencia.



