Siete meses después de la entrada en vigor de la Ley Silla, en muchos centros de trabajo los empleados aún son obligados a permanecer de pie durante largas jornadas. Por ello, la Comisión Permanente del Congreso solicitó a la Secretaría del Trabajo, mediante un punto de acuerdo, seguir promoviendo acciones de información, orientación y acompañamiento que garanticen el cumplimiento adecuado de este precepto.
Al respecto, el senador priísta Ángel García señaló que la Ley Silla requiere inspecciones, así como mayor claridad, difusión y una cultura laboral que entienda que la productividad no está reñida con la dignidad.
Todas y todos ganamos
Cumplir con esta normatividad también beneficia a los empleadores, ya que reduce incapacidades, disminuye la rotación de personal y mejora el ambiente laboral, señaló el legislador. Estar de pie durante toda la jornada provoca fatiga crónica, problemas de circulación, dolores musculares y lesiones que con el tiempo pueden volverse permanentes. Por eso, no debe verse como un favor, sino como una obligación del Estado para proteger la salud de los trabajadores, añadió.
Por su parte, María de Jesús Rosete, diputada del Partido del Trabajo (PT), comentó que este llamado responde a una realidad que no se puede ignorar: la brecha constante entre lo que dicta la ley y lo que ocurre en muchos centros laborales, donde miles de empleados siguen siendo forzados a permanecer de pie durante largas jornadas, no por motivos productivos, sino por resistencia a modernizar prácticas, desinformación e incumplimiento de la legislación por parte de las empresas.
Además, recalcó que la aprobación de la llamada Ley Silla no fue un capricho ni una decisión arbitraria, sino el resultado de demandas legítimas e históricas de la clase trabajadora.
Confusión y desconocimiento
La diputada de Movimiento Ciudadano, Laura Hernández, consideró que el punto de acuerdo aprobado es fundamental y necesario, ya que en la aplicación de esta norma han surgido confusiones, deficiencias y falta de conocimiento.
Señaló que la autoridad laboral debe asegurar que todas las implicaciones de la ley se cumplan plenamente y que se respeten los derechos de los trabajadores.
La llamada Ley Silla es una reforma a la Ley Federal del Trabajo que garantiza a los empleados el derecho a usar asientos con respaldo durante su jornada, especialmente cuando deben permanecer de pie por largos periodos.



