La actividad agricultura ha sido un eje estratégico del desarrollo económico y social en Sonora. Además de su alta contribución en las actividades primarias del estado, la agricultura contribuye con la articulación en las cadenas de valor con la agroindustria, con la logística, el empaque y el comercio exterior además de los servicios conexos que la proveen de insumos, financiamiento, seguros y certificaciones, generando una derrama económica que rebasan el valor de producción de lo cosechado. En los años recientes, la actividad agrícola de la entidad se ha distinguido por cultivos de alto valor, entre los que destacan el trigo, la uva de mesa, el espárrago y la nuez, asimismo, también por su fuerte orientación exportadora hacia el mercado Norteamérica bajo el marco del T-MEC, lo que sostiene empleos formales e indirectos y atrae inversión privada tanto extranjera como nacional.
El auge agrícola de la entidad se cimentó en los grandes distritos de riego del valle del yaqui y del mayo a lo largo del siglo XX. Tras la Revolución mexicana, el gobierno federal desarrolló una política nacional de irrigación que en el caso de Sonora transformó sus desiertos en polos productivos. La región fue también cuna de la Revolución Verde, en 1945 el Dr, Norman E. Borlaug inició en el campo experimental “El Yaqui” (hoy CIANO-INIFAP) en Ciudad Obregón los ensayos de trigo de alto rendimiento y resistentes a la plaga de la roya, con este trabajo de innovación en la agricultura del trigo, el Dr. Borlaug ganaría el premio Nobel de la Paz por su impacto en la seguridad alimentaria a nivel mundial. Estos hitos explican el epíteto de “granero de México” asociado a Sonora por su liderazgo triguero y la expansión de su frontera agrícola bajo riego.
De acuerdo con el Sistema de Información Agropecuaria y de Pesca (SIAP), el valor de producción agrícola de Sonora se ubicó entre las entidades con mayor valor; para 2024 se reportan aproximadamente 63.9 mil millones de pesos. Entre los cultivos con mayor participación destacan el trigo con más de 2 millones de toneladas en 2023, la uva de mesa con el 85 por ciento de la producción nacional y con un valor de 10 mil millones de pesos, el espárrago con más del 50 por ciento del valor nacional, así como también la nuez, alfalfa y hortalizas. Una de las principales características de las actividades primarias es su comportamiento volátil, el cual se podría explicar por factores como el clima, los precios internacionales y la disponibilidad de agua, en este sentido el Índice Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE) registró en el primer trimestre de 2025 una disminución de 2.8 por ciento anual, el cual se explica principalmente por la sequía que ha prevalecido en los últimos años en la entidad.
La actividad agrícola de la entidad mantiene una fuerte orientación exportadora hacia el mercado de Estados Unidos. De acuerdo con información de INEGI, las exportaciones agropecuarias a nivel nacional registraron una caída de 11.5 por ciento anual en el segundo trimestre de 2025 esta disminución se debe principalmente al cierre de las fronteras al ganado mexicano que se exporta al mercado norteamericano, en el caso de las exportaciones de Sonora también mantuvieron una tendencia a la baja, sin embargo, lideró la frontera norte con alrededor de 858 millones de dólares de exportación al vecino país.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de INEGI del segundo trimestre de 2025 reportó que 148 mil sonorenses trabajaron en el sector primario, lo cual representó el 10.1 por ciento de la ocupación total estatal; el sector industrial empleó 404 mil trabajadores lo que significó el 27.6 por ciento y por último el terciario 884 mil personas ocupadas y el 60.5 por ciento del total. Estas cifras de empleo reflejan la importancia directa e indirecta de la agricultura sobre la economía estatal, impulsando la agroindustria, el transporte, los servicios financieros y logísticos.
Entre los principales retos que enfrenta el sector agrícola de Sonora destacan:
- El cumplimiento sanitario y arancelario ante las nuevas regulaciones.
- La adaptación a las obligaciones del T-MEC en materia laboral y ambiental.
- Los desafíos del agua, el clima y los costos de energía.
- La competencia internacional en precios y calidad.
- La necesidad de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores agrícolas temporales.
En resumen, La agricultura de Sonora combina historia, innovación, desarrollo y comercio exterior como pocos territorios en México. De la producción de trigo en el valle del yaqui a la diversificación agrícola con las cosechas de la uva de mesa, el espárrago, la nuez y las hortalizas, la entidad mantiene una vocación exportadora y un liderazgo nacional. Con 148 mil empleos directos y una producción anual valuada en más de 63 mil millones de pesos, el sector enfrenta retos de agua, clima, productividad y cumplimiento normativos del T-MEC. Sera esencial el desarrollo de estrategias por la eficiencia hídrica, la innovación tecnológica, la formalización laboral y la integración agroindustrial para consolidar un crecimiento sostenible, competitivo e inclusivo del sector agrícola sonorense.



