Mtro. Marco Antonio Córdova Gálvez
Desde hace décadas, la minería de Sonora sobresale a nivel nacional. Su geología dominada por grandes sistemas de rocas de cobre y distritos auríferos de clase mundial ha permitido el desarrollo de complejos como Buenavista del Cobre (Cananea), La Caridad (Nacozari) y La Herradura (Caborca). El sector minero no sólo aporta valor agregado directo, también genera empleo formal bien remunerado, se demanda insumos y servicios locales, impulsa el desarrollo de infraestructura y recauda impuestos. Asimismo, sostiene encadenamientos en metalmecánica, transporte, energía y servicios especializados.
La actividad minera constituye uno de los pilares del PIB de Sonora. Diversas fuentes institucionales y del sector señalan que la minería, con su red de proveeduría, explica el 11 por ciento del producto estatal. Además, contribuye con más de 20 mil empleos formales en la entidad. En términos nacionales, México registró en 2024 un PIB de minería (incluyendo extracción de petróleo y gas) de alrededor de 872 mil millones de pesos en el 2T-2024, con crecimiento trimestral y anual positivo, lo que da contexto al dinamismo del rubro a nivel país.
Destaca Sonora como el principal productor de cobre en México, con operaciones ancla como Buenavista del Cobre (Cananea) y La Caridad (Nacozari). En la producción de oro también destaca con la empresa minera la Herradura (Caborca), la cual es una de las minas más relevantes del país. La combinación de ambos productos mineros, más la extracción de plata y otros minerales, explica la fuerte orientación exportadora del estado y su sensibilidad a los precios internacionales.
La minería genera empleos directos e indirectos de alta formalidad y con remuneraciones por encima del promedio estatal, además de una amplia demanda de servicios profesionales: ingeniería, geología, mantenimiento, seguridad, transporte y tecnologías de información. De acuerdo con información de la secretaría de Economía (SE) federal, la minería en Sonora genera más de 120 mil empleos mineros de forma indirecta.
La presencia de grandes corporativos y una red de proveedores locales impulsa la inversión fija, la adopción tecnológica y el desarrollo de proveedores regionales (maquinaria, perforación, explosivos, reactivos, servicios logísticos y de construcción).
La actividad minera genera una serie de impactos económicos directos, indirectos e inducidos, los cuales provocan un efecto multiplicador al interior de la economía estatal, entre los principales impactos destacan:
- Pago de impuesto sobre la renta, cuotas patronales del IMSS, derechos mineros y contribuciones locales; además una fuerte derrama por pago de salarios, utilidades y consumo.
- El cobre y el oro figuran entre los principales productos de exportación de Sonora, integrándose a cadenas norteamericanas de manufactura eléctrica, electrónica y automotriz, además de la joyería y la inversión financiera. De acuerdo con información de la SE en 2024, la actividad minera en la entidad exportó más de 6 mil millones de dólares.
- También contribuye en la creación de Infraestructura y servicios con la construcción y mantenimiento de carreteras, líneas eléctricas, infraestructura hídrica y de telecomunicaciones en zonas remotas, con beneficios colaterales para comunidades y otras actividades productivas (agroindustria, turismo de naturaleza, comercio).
De acuerdo con expertos en la materia, la actividad minera estatal enfrenta una serie de retos en manejo de agua, energía, sostenibilidad social y certidumbre regulatoria. Entre los principales desafíos destacan:
- La minería debe seguir reduciendo consumo unitario de mediante recirculación, uso de agua residual tratada, control de pérdidas en presas de jales y tecnologías de espesamiento.
- Altos costos eléctricos y necesidad de descarbonizar la operación (energía renovable, paneles solares/eólicos, electrificación de flotas, camiones híbridos y sistemas de recuperación de calor). La huella de carbono del cobre es cada vez más un atributo comercial en mercados exigentes.
- El cumplimiento estricto de estándares internacionales para presas de jales (diseño, monitoreo en tiempo real, auditorías independientes) es crítico para evitar incidentes de alto impacto ambiental y social.
- Participación temprana con las comunidades, consulta significativa, mecanismos de quejas y beneficios compartidos (empleo local, compras a pymes, inversión social focalizada en agua, salud y educación) son determinantes para la continuidad operativa.
- Tiempos y criterios claros por parte de las autoridades para permisos (ambientales, uso de suelo, agua, energía), seguridad jurídica en concesiones y procesos de resolución de controversias que eviten parálisis de inversión.
En resumen, la minería seguirá siendo un motor de la economía sonorense por su base geológica y su integración con cadenas industriales norteamericanas. El desafío es transformar esa fortaleza en ventajas sostenibles para el manejo integral del agua y energía gestionadas con eficiencia y bajas emisiones. Además, fortalecer los estándares de seguridad y preservación ambiental de clase mundial y una relación comunitaria basada en beneficios tangibles y transparencia. Con reglas claras y colaboración entre los sectores público y privada, Sonora puede consolidar su liderazgo minero.



