La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la soberanía de México y el respeto al debido proceso ante las recientes exigencias del Gobierno de Estados Unidos para actuar contra diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que su postura no es una «elección política» entre opciones de conveniencia, sino una obligación constitucional.
Sheinbaum cuestionó la presión ejercida por el Departamento de Justicia de EU y recordó que, Washington ha rechazado 36 solicitudes de extradición enviadas por México bajo el argumento de que no se presentaron pruebas suficientes. En este contexto, subrayó que cualquier ciudadano mexicano tiene derecho a enfrentar acusaciones respaldadas por evidencias sólidas y a un juicio justo.
“Primero, defender la soberanía nacional y segundo, que frente a cualquier acusación se pidan pruebas para una posible detención”, puntualizó.
La jefa del Ejecutivo criticó la narrativa de políticos de oposición y analistas que sugieren que el Gobierno solo tiene tres caminos, extraditar de inmediato, encarcelar o ser omiso. Sheinbaum rechazó este planteamiento, asegurando que su administración actúa con base en la ley y la dignidad nacional, sin permitir que presiones externas dicten la agenda de justicia interna.
Reiteró que, aunque el objetivo no es fracturar la relación con Estados Unidos, su compromiso principal es con la Constitución y el pueblo mexicano.



