Equipos de rescate de Nepal lograron extraer con vida a dos trabajadores que permanecían atrapados en el interior del túnel hidroeléctrico Trishuli-3, tras haber quedado sepultados por el devastador deslave registrado el pasado 26 de agosto en la región fronteriza con China.
Los ministros de Energía, Biraj Bhakta Shrestha, y del Interior, Sudan Gurung, confirmaron sucesivamente la localización y extracción de los dos supervivientes, identificados por el Gobierno como Sanjay Shah, de 30 años, y Kabir Maharjan, de 45. Tras ser estabilizados en el sitio por el personal de emergencia, las autoridades dispusieron su traslado aéreo hacia la capital, Katmandú, para recibir atención médica especializada.
Las labores de salvamento han sido coordinadas por brigadas nepalíes con el soporte técnico de especialistas procedentes de India, China, Corea del Sur y Australia. Las cuadrillas de rescate debieron abrirse paso entre densas capas de lodo, agua y escombros empleando maquinaria pesada y detonaciones controladas para acceder al sistema de galerías subterráneas, donde estimaciones iniciales señalaban la presencia de cerca de un centenar de operarios atrapados.
El contacto con los supervivientes se logró luego de que personal en el terreno percibiera respuestas acústicas desde el interior de las estructuras anegadas. El rescate representa el primer hallazgo de personas con vida en los túneles del complejo hidroeléctrico, en los cuales únicamente se habían recuperado restos mortales durante las jornadas previas de rastreo.
El alud de lodo, hielo y material rocoso que destruyó múltiples valles en el límite entre Nepal y China ha dejado un saldo oficial de al menos 1,280 personas fallecidas y más de 5,600 desaparecidas.
Dentro de la cifra de personas no localizadas, los registros gubernamentales contabilizan a más de 900 empleados y obreros pertenecientes a diversos proyectos de infraestructura hidroeléctrica y presas en construcción situadas en la zona del desastre.


