ROMA, ITALIA. El papa Francisco veneró la imagen de la Inmaculada Concepción, tras la reciente bronquitis que ha padecido, y oró por el final de la guerra en el mundo y por “todas las mujeres víctimas de violencia”.
Francisco, sentado en un sillón y ataviado con un abrigo blanco, pidió la intercesión de la Virgen por las familias, los centros de estudio y trabajo, las instituciones públicas, los hospitales y residencias, las cárceles o los sintecho. Pero en su oración, hizo especial alusión a la violencia que sacude el mundo y, en especial, a las mujeres.
EDUCACIÓN VS VIOLENCIA
En este sentido, recordó a las mujeres que “han sufrido la violencia y a las que todavía son víctimas” en Italia y en todo el mundo.
“Tú las conoces una a una, conoces sus rostros. Te pedimos: seca sus lágrimas y la de sus seres queridos”, dijo el papa, para pedir a la Virgen que ayude a “hacer un camino de educación y purificación reconociendo y combatiendo la violencia -señaló- anidada en nuestros corazones y nuestras mentes”.



