Por Omar de la Vara
Los buscadores de tesoros son una realidad en todo el mundo. Son aquellas personas que hoy, apoyadas por la tecnología como un detector de metales, un pico, una pala, una mochila y vestidos de mezclilla.
En Sonora existen cientos, uno de ellos es de Hermosillo, se llama Héctor Rivera, tiene más de 20 años como buscador de tesoros, tiempo en el que ha encontrado cerca de 2 mil monedas acuñadas de 1832 a 1836, crucifijos, dedales, botones de algún metal, anillos, todo utilizados desde el siglo 18 en adelante, mismos objetos encontrados debieron tener un dueño y una historia en su momento.
Ante su gusto por buscar tesoros y dar a conocer más su hobbie, a las personas que no muestran interés por la historia de nuestros antepasados en Sonora, lo llevó a escribir un libro e inventarle un cuento a los objetos más significativos, titulado: “Desenterrando sueños, crónicas y cuentos de un buscador de tesoros del desierto de Sonora».
“Yo decía para crear curiosidad entre la gente que aprecié las piezas, pensé en crear una historia para que sepan que algo vivió esa pieza y yo le crié una para que se interesaran en las antigüedades”, informó.
En su recorrido por decenas de lugares antiguos, donde hay indicios de que alguien vivió, es ir desenterrando parte de la historia de una familia, de una persona, al final es la historia de nosotros los que vivimos en Sonora, describe emocionado Héctor Rivera.




