Brigadistas y voluntarios mantienen labores a contrarreloj para localizar sobrevivientes tras el doble terremoto que azotó el norte de Venezuela. La magnitud de la catástrofe se reflejó en la actualización oficial emitida esta mañana por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien confirmó que la cifra de personas fallecidas aumentó a 589, mientras que el número de heridos se revisó a 2 mil 980.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, originados con epicentro a 21 kilómetros al noroeste de Morón y cerca de Yumare respectivamente, generaron más de 30 réplicas que causaron afectaciones en al menos 16 ciudades. Las zonas más devastadas son Caracas y la localidad costera vecina de La Guaira, declarada como «zona de desastre» por el Ejecutivo federal. A pesar de los esfuerzos, el balance total de víctimas sigue siendo incierto; estimaciones extraoficiales y portales web habilitados por civiles reportan listas de casi 50 mil personas desaparecidas con las que sus familiares no han podido establecer contacto.
Las tareas de salvamento avanzan con lentitud entre hileras de edificaciones totalmente colapsadas. En Caracas, operarios trabajan continuamente durante las madrugadas interrumpiendo las maniobras bajo el grito de «silencio absoluto» con la esperanza de escuchar señales de vida bajo el concreto. En La Guaira, ante la desesperación y la falta de maquinaria suficiente en ciertos sectores, los propios residentes intentan escarbar los promontorios de rocas para liberar a sus parientes sepultados.
El desastre también ha cobrado un alto costo entre las comunidades extranjeras afincadas en territorio venezolano, provocando la movilización de diversas cancillerías del mundo. Entre las víctimas se cuenta el fallecimiento de nueve ciudadanos de Portugal, país que además mantiene bajo estatus de no localizados a otros 56 connacionales. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, reportó formalmente la muerte de cuatro españoles, mientras que la cifra de ciudadanos de ese país a los que no se ha podido contactar escaló a 99.
La tragedia alcanzó de igual forma a las representaciones diplomáticas de Brasil y China, las cuales confirmaron la muerte de dos de sus habitantes por cada respectiva nación; de manera particular, la agencia estatal china Xinhua instó a sus residentes a extremar precauciones frente a desastres secundarios y nuevas réplicas. Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia reportó el deceso de un hombre con doble ciudadanía italiana y venezolana tras el colapso de un edificio en La Guaira.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció la movilización de equipos internacionales de búsqueda procedentes de al menos 17 naciones, una cifra de apoyo técnico y de insumos que la contabilidad local sitúa en cerca de 20 países y entidades de socorro. Especialistas en rescate de México y El Salvador fueron los primeros en aterrizar en Caracas, seguidos de cargamentos logísticos enviados por Chile y Suiza.
Asimismo, un bloque internacional de naciones y organizaciones civiles que incluye a Argentina, Alemania, Colombia, Catar, la Cruz Roja Internacional, Estados Unidos, Ecuador, España, Francia, Italia, Israel, Jordania, Países Bajos, Panamá, Reino Unido, República Checa, República Dominicana y el Vaticano han dispuesto brigadas y ayuda humanitaria para dar soporte al despliegue de emergencia venezolano. Estos movimientos telúricos representan los más severos registrados en la historia reciente de Venezuela, superando el sismo de 1997 en Cariaco que provocó 73 decesos.



