La disminución en el contrabando de fentanilo y la estabilidad en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos obedecen de forma estricta a las labores conjuntas realizadas por ambos gobiernos, manifestó este viernes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien a su vez exhortó a los actores políticos del país vecino a evitar el uso de la agenda mexicana como recurso dentro de su actual contienda electoral.
Al fijar su postura durante la conferencia matutina en Palacio Nacional frente a los señalamientos del secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Markwayne Mullin, quien hizo referencia a las pugnas entre cárteles por el dominio de las rutas de narcotráfico en el límite norte, la mandataria federal recordó que el propio presidente Donald Trump admitió apenas hace dos días que dicha demarcación es hoy en día «la frontera más segura», destacando además una caída superior al 60 por ciento en el ingreso de fentanilo a suelo estadounidense.
«No podría haber una frontera segura si no se trabaja de los dos lados, si no hay colaboración Estados Unidos de su lado y nosotros de nuestro lado», sentenció.
La presidenta Sheinbaum Pardo recalcó que la ayuda mutua ha constituido el pilar fundamental del vínculo bilateral a lo largo de las distintas administraciones y ratificó la línea diplomática histórica de la nación mexicana orientada a rechazar la edificación de vallas fronterizas.
“No es necesario un muro, lo que se tiene que construir entre Estados Unidos y México son más puentes, no más muros. Esa ha sido una posición de México siempre y es nuestra posición”, puntualizó.
La mandataria evaluó que la serie de críticas emanadas desde Washington responden en gran medida a la proximidad de los comicios presidenciales que Estados Unidos celebrará el próximo mes de noviembre, pidiendo que no se use a México de manera propagandística dado que existen problemáticas internas prioritarias que requieren atención en aquella nación.
Al ser interrogada sobre la resolución de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos que avala la facultad del gobierno de Donald Trump para frenar las solicitudes de asilo en la franja fronteriza, la presidenta de México externó que dicho fallo simplemente valida la directriz que el mandatario estadounidense fijó al inicio de su mandato mediante la supresión de la plataforma migratoria CBP One.
Al respecto, catalogó la resolución jurídica como una medida soberana del régimen estadounidense y precisó que el Estado mexicano mantendrá esquemas de atención humanitaria para los flujos de migrantes que se encuentren estacionados en territorio nacional, ofreciendo alternativas para facilitar su estancia legal o coordinar esquemas de retorno asistido voluntario hacia sus países de origen.



