Dos años y dos meses después, las actividades sociales, culturales y deportivas se empiezan a normalizar. Hermosillo, Sonora, mayo 26 del 2022.- En marzo del 2020, empezaba la temporada del Circuito de Baloncesto de la Costa del Pacífico. Los Rayos de Hermosillo buscaban refrendar su campeonato e iniciaban la campaña con un lleno total en la Arena Sonora. Después del segundo partido, ya la información sobre el Covid-19 era cada vez más constante, aún sin mucho conocimiento, de pronto, la liga profesional de baloncesto de Estados Unidos, la NBA, registró su primer caso con Rudy Gobert que la orilló a parar abruptamente sus actividades. Mientras en México aún no se conocía mucho sobre la enfermedad, las autoridades de salud iniciaron con la recomendación de no salir a las calles y de pronto, fue una indicación para todos, ningún evento social, deportivo o cultural podría realizarse. El Cibacopa pospuso indefinidamente sus actividades, lo mismo pasó con la Expo Gan y las Fiestas del Pitic. El toque de queda era mandatorio para todos los ciudadanos y prohibía que la gente saliera de sus hogares después de las seis de la tarde. Los negocios no esenciales cerraron sus puertas y solo las farmacias tenían una operación relativamente normal. Así transcurrieron los días, las semanas y los meses. Cada vez eran más los casos que se presentaban de coronavirus, las hospitalizaciones y los decesos. La vida como la conocíamos se detuvo abruptamente. Oficinas de Gobierno con guardias de unas cuantas personas y sólo el sector salud, se convirtió en el primer frente de batalla para tratar de contrarrestar esa pandemia que permanece aún 26 meses después, aunque ya hay contadas víctimas fatales. Con muchas restricciones, hacia el último trimestre del 2021, se empezaron a realizar actividades deportivas, como la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, y en abril de este año, con el semáforo epidemiológico ya se han tenido cada vez más actividades multitudinarias. De hecho, durante ocho encuentros en la temporada del Cibacopa, Rayos tuvieron casa llena, de acuerdo a los límites establecidos por las autoridades y en las Fiestas del Pitic, que vuelven después de dos años, se esperan miles de personas en las calles del primer cuadro de la ciudad. Si bien, no hemos regresado a la forma en que vivíamos a principios del 2020, con las actividades deportivas, culturales y artísticas realizándose de manera cada vez más habitual, la gente empieza a disfrutar de nuevo, lo que antes prácticamente todos dábamos por sentado.
Y por fin empieza a regresar la normalidad

Por Nassim Molina



