La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el gobierno federal mantendrá fijos los precios de los combustibles en el país, estableciendo topes de 24 pesos por litro para la gasolina y 27 pesos para el diésel, como una medida de protección económica ante el incremento en los precios internacionales del crudo derivado del conflicto bélico en Irán.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló el esquema de compensación financiera que permite subsidiar los combustibles sin desequilibrar las finanzas públicas, argumentando que la estabilidad de los energéticos es prioritaria para contener la inflación y salvaguardar los ingresos de las familias mexicanas, especialmente de las que menos tienen.
La Secretaría de Hacienda continuará aplicando reducciones al impuesto de los combustibles para absorber el alza y evitar que esta se traslade directamente al consumidor final. Para contrarrestar la pérdida de recaudación por este estímulo fiscal, el Estado se apoya en un mecanismo de balance cruzado impulsado por los excedentes que genera la venta del petróleo mexicano a un mayor costo internacional. Estos ingresos adicionales para la Tesorería de la Federación provienen principalmente del Derecho Petrolero para el Bienestar, un impuesto que representa el 30% de la producción y que Petróleos Mexicanos (Pemex) tributa en mayor cuantía al fisco cuando el precio del barril de crudo se eleva. A esto se suman los recursos obtenidos por las exportaciones de crudo que la paraestatal aún comercializa en el extranjero, los cuales, aunque representan una porción menor debido a la estrategia de priorizar la refinación interna, continúan aportando un flujo constante de divisas al Estado.
Al realizar un balance de las entradas y salidas de recursos en la Tesorería de la Federación por este concepto, la presidenta informó que el saldo neto de esta estrategia regulatoria asciende actualmente a una inversión de alrededor de 20,000 millones de pesos.
“Vamos a seguir haciéndolo, porque no podemos permitir que suba el precio de los combustibles”.
Además del subsidio tributario, la mandataria federal indicó que se mantendrá una vigilancia estrecha sobre los canales de distribución final para garantizar que el beneficio fiscal llegue efectivamente a los automovilistas.
Sheinbaum Pardo señaló que el gobierno continuará con la difusión pública de los reportes sobre aquellos establecimientos y concesionarios de gasolineras que no respeten los precios establecidos o que incurran en prácticas comerciales abusivas, advirtiendo que las empresas que cometan irregularidades operativas o de calibración serán sancionadas de manera estricta conforme a la normatividad vigente.



