El partido oficialista Nuevas Ideas (NI) ratificó oficialmente la candidatura presidencial de Nayib Bukele para las elecciones generales que se celebrarán el próximo 28 de febrero de 2027 en El Salvador, proceso en el cual buscará asegurar su tercer mandato consecutivo al frente de la nación centroamericana.
La fórmula presidencial de la organización la completará nuevamente el abogado Félix Ulloa en la vicepresidencia. Mediante sus canales oficiales, el partido dio por concluido con éxito su proceso de elecciones internas 2026, las cuales se llevaron a cabo tras habilitar el sistema de votación por internet para los afiliados que residen en el extranjero. Los resultados publicados en el sitio web de la institución colocaron la fotografía de Bukele con la leyenda «presidente» como ganador, omitiendo detallar el porcentaje de votos obtenido o la existencia de otros contendientes.
El camino hacia esta nueva postulación se consolidó en julio de 2025, luego de que el Congreso salvadoreño, controlado por la mayoría de Nuevas Ideas, aprobara una reforma constitucional por trámite exprés que abolió de forma definitiva el límite de mandatos consecutivos, permitiendo la reelección indefinida. Esta medida fue catalogada por la minoría legislativa de la oposición como «la muerte de la democracia».
La modificación constitucional de 2025 no solo abrió la puerta a la permanencia de Bukele, sino que además amplió el periodo de la gestión presidencial de cinco a seis años y eliminó la figura de la segunda vuelta electoral. De acuerdo con el calendario establecido por las autoridades locales, el mandatario —quien asumió el cargo por primera vez el 1 de junio de 2019— tendrá como plazo límite el 19 de noviembre de 2026 para formalizar la inscripción de su candidatura ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
A pesar de que su continuidad ya había sido blanco de cuestionamientos jurídicos en 2024 debido a un fallo emitido por jueces afines que sorteó las prohibiciones de la Carta Magna, Nayib Bukele mantiene índices de aceptación sumamente elevados. Al cumplir su séptimo año de gobierno el pasado 1 de junio, el mandatario registró una aprobación del 87.8% de la población, de acuerdo con los datos presentados en un sondeo reciente del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
El respaldo social a su administración se cimenta principalmente en la drástica reducción de los índices de criminalidad a mínimos históricos a raíz de su declarada guerra contra las pandillas. Bajo el amparo de un estado de excepción vigente desde el año 2022, las fuerzas del orden desmantelaron las estructuras de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, agrupaciones consideradas terroristas por el gobierno de Estados Unidos. No obstante, organismos internacionales han advertido que esta estrategia de seguridad se ha implementado a costa de violaciones a los derechos humanos y la limitación de las libertades civiles, en un escenario donde el Ejecutivo federal también enfrenta demandas crecientes por parte de la ciudadanía en materia económica.



