La economía mexicana comenzó el tercer trimestre del año con un comportamiento positivo, al apuntar a un crecimiento anual del 2.7 % durante el mes de julio, de acuerdo con las estimaciones del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De confirmarse esta proyección por el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), representaría la tasa de avance anual más alta registrada desde marzo de 2024.
El dinamismo proyectado para el séptimo mes del año estuvo impulsado principalmente por el sector servicios (actividades terciarias), el cual prevé una expansión anual del 2.8 %, su cifra más elevada en 28 meses. Por su parte, la actividad industrial (actividades secundarias) se proyecta con un incremento del 1.8 % a tasa anual, el desempeño más alto estimado para este rubro en los últimos tres meses.
Pese al repunte en la comparación anual, la variación mensual refleja un avance más moderado. El IOAE calcula que la actividad productiva creció un 0.1 % en julio a tasa mensual, cifra ligeramente menor al 0.2 % registrado en junio. En el panorama general del año, el acumulado entre enero y julio de 2026 apunta a un crecimiento anual del 1.5 %, resultado que se ubica por encima del 0.2 % observado en el mismo periodo del año anterior.
Analistas financieros sugieren mantener prudencia frente a las cifras del IOAE y destacan que el salto en la tasa anual responde en gran medida a una base de comparación favorable respecto al año anterior. En este sentido, Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, explicó que la aceleración en la cifra anual no necesariamente implica un fortalecimiento secuencial de la economía, sino un efecto aritmético derivado de la debilidad observada en julio de 2025. Asimismo, señaló que el índice industrial proyectado (102.1 puntos con base 2018) mantiene niveles similares a los de periodos anteriores, indicando que el crecimiento se concentra mayoritariamente en el sector servicios y el consumo interno, sin una tracción contundente de la manufactura.
Especialistas coincidieron en que será necesario esperar la publicación formal de las cifras del IGAE para verificar la composición sectorial del indicador y confirmar si la economía mantendrá la inercia positiva durante el resto del tercer trimestre, o si el desempeño dependerá estrictamente del comportamiento del consumo interno y la demanda industrial.


